Por más que te digan que te ves tan atractivo y varonil como Bruce Willis tú no te comes el cuento. Quieres de regreso tu cabello y por más que lo intentas no logras hacer crecer esa melena de antaño. Si ningún tratamiento te ha funcionado hasta ahora, en este artículo te daremos algunos tips para que tu cabeza vuelva a sentir el abrigo de aquellos tiernos cabellos que tú, tan candorosamente, peinabas en el pasado.
Puede que ni siquiera hayas llegado a los treinta años y ya en tu cabeza se ven preocupantes espacios en blanco. ¿Por qué ocurre esto? La alopecia en la mayoría de los casos responde a razones hormonales, aunque de hecho, muchas veces puede atribuirse también a factores hereditarios. Si bien este hecho afecta principalmente a los hombres que han superado la cincuentena, encontramos distintos tipos de calvicie que afectan a los hombres más jóvenes. El sitio http://www.lavanguardia.com/, señala como responsable de la alopecia a una proteína conocida como PGD2, la cual, al entrar en contacto con un receptor llamado GPR44, inhibe el crecimiento del cabello. De acuerdo con los científicos, esta sería la principal razón de la alopecia en los varones.
Al hablar de alopecia tenemos que hacer mención de dos grupos: las cicatriciales y las no cicatriciales. Estas últimas son el tipo más común de alopecia, se caracterizan por presentar un comportamiento atípico y patológico en el folículo piloso. Esta categoría puede tratarse, a menos que estemos hablando de una alopecia androgenética, que es donde la caída del cabello ocurre progresiva e irreversible. La alopecia androgenética raramente afecta a las mujeres.
La alopecia androgénica puede ocurrir después de cumplir los 30 años. Su origen se debe a factores genéticos, hereditarios y hormonales.
La alopecia areata es aquella donde la pérdida de cabello se da dejando parches redondos sobre determinadas áreas del cuero cabelludo. Su origen es autoinmune, el propio cuerpo se encarga de atacar los folículos pilosos, provocando la caída del cabello. Emociones como el estrés o la ansiedad también influyen en la caída capilar. A diferencia de la androgénica, aquí el cabello si se puede recuperar después de seis meses si se lleva a cabo el tratamiento adecuado.
Estas recomendaciones te ayudarán a prevenir la caída del cabello, o al menos a retardarla. Si ya se trata de una alopecia androgénica acepta que no es mucho lo que puedes hacer; quizás un trasplante capilar sea la única medida viable para estos casos. Lleva siempre una alimentación balanceada, que incluya las suficientes vitaminas y minerales. Evita el estrés, mantén limpio tu pelo y visita tu médico si a la caída del cabello le acompañan síntomas de debilidad, fatiga, dolor de cabeza y demás.