A nivel psicológico y emocional, los problemas derivados de la pandemia se han incrementado en todos los grupos de población como ya hemos visto en otras entradas del blog.
Sin embargo, en el grupo de población de jóvenes y adolescentes surgen unos problemas específicos.
La Fatiga Pandémica es una realidad que nos afecta a todos en mayor o menor medida. En el caso de los jóvenes, todo apunta a que después de los sanitarios y de los ancianos, es el colectivo que más está padeciendo sus efectos.
Entre los más jóvenes, los sentimientos de culpa, la apatía, el aislamiento, la baja motivación, las preocupaciones…suponen el 50% de los problemas que están experimentando desde que comenzó la crisis sanitaria. Estos porcentajes son solo teniendo en cuenta a los que solicitan ayuda profesional, no a la totalidad de jóvenes.
Intenta dosificar o limitar la información que reciben sobre la pandemia, ya que impacta en su bienestar emocional.
Procura que mantengan unos hábitos más o menos rutinarios y que realicen ejercicio físico.
Mantén una buena comunicación con ellos. Ya te hemos hablado más veces de la importancia de una buena comunicación entre padres e hijos, pero especialmente ahora, que su red social se ha visto tan acotada, es importante ayudarles a desahogarse y a expresar sus inquietudes.