El Último Tren

Por Marito Sosa


Es muy fácil detectar a aquellas mujeres que perdieron su último tren.

No se trata de su aspecto, ya que pueden ser muy bonitas,... Tampoco se

trata de su nivel, ya que incluso pueden ser muy adineradas,... Y, por

supuesto, tampoco se trata de sus comentarios, ya que, por lo general, de lo

que menos les interesa hablar es de su fracaso como mujer. He aquí, para

aquellos a quienes les interese saber cuando se han topado con una mujer al

borde del abismo, y no quieran ser atropellados por el mismo tren que ellas

perdieron, una lista de situaciones, de acciones, de reacciones y de

ocurrencias que este tipo de mujer suele tener al encontrarse en este tan

patético como lamentable estado...

-Se le ocurre convertirse en una chica “Súper”, “Fashion”, “Cosmo”, sexy y

divertida, a una semana de su divorcio, después de 25 años de casada, tres

hijos, un gato y un perro.

-Apresurada por el tiempo que ella cree “perdido”, se acuesta con el primer

pendejo que se la chamulla. Después se lamenta porque éste no la llama,

porque en su época el que garpaba era el hombre y éste le dijo “¿Pagamos a

medias?”, en la entrada del telo.

-¡Igual se enamora del pendejo!

-Nada conforme ni mucho menos algo satisfecha con todo esto, ella lo

presenta “En sociedad”.

-Luego de organizar todo tipo de reuniones, eventos y fiestas con cualquier

excusa para que todas, pero absolutamente todas sus amigas y todos sus

amigos lo conozcan, ella va por más...

-¡Lo blanquea a la familia!, incluyendo a aquél primo desgraciado al que no

llama hace una década.

-No se pierde consejo de Alexandra, la gordita del programa de sexo del

canal Cosmopolitan para “actualizarse en juguetes eróticos, masajes

afrodisíacos, formas creativas de masturbación, y una serie de técnicas que

de casada consideraba una “Chanchada”.

-Comienza a dejar patéticos mensajes de amor a los conductores de

programas de radio, (Dolina, Pettinato, etc), del tipo: “Petty, no sé que haría

sin vos a las siete de la mañana”,... Me levanto feliz sabiendo que vos está s

conmigo en la cama...”

-Va con una foto de Catherine Zeta Jones para que el cirujano plástico le

haga los mismos labios, convencidísima de que le quedaran igual que a ella.

-Con la cabeza llena de calurosos planes sexuales, “descose” sus tarjetas de

crédito en la compra de lencería “Hot”, pero el mundo se le viene abajo

cuando se la prueba y se da cuenta de que no le queda como a la chica de

Caro Cuore.

-Se hace el mismo corte y color de pelo que Luciana Salazar, siendo petisa,

morocha, y con casi 20 años más.


-Se da cuenta de que toda su ropa está incluida en “Lo Out” de la sección de

moda de la revista que el mismo canal anteriormente mencionado edita.

-Empieza a ir a terapia para que el psicólogo le levante la autoestima por

sólo $200.- la sesión, y al psiquiatra en simultáneo para que este le de algún

“Antidepresivo”, el cual sólo cuesta $500.- más.

-Una vez por mes va a una tarotista, para que por otros $200.- más le levante

la autoestima.

-Los sábados deja que el peluquero le levante la autoestima por el doble de

dinero.

-A fin de mes, desolada, no sabe por qué le cerraron las tarjetas, ni en qué

se le fue la plata.

-Se hace vegetariana, sólo come fideos de gluten, milanesas de soja,

tostadas de salvado, germen de trigo y té verde porque le dijeron que

adelgaza y la protege de todos los males, (Menos de la anemia claro).

-Y por esto, no puede tener invitados ya que en su casa no existe comida

alguna, sólo un frasco de mermelada diet vencida durante el mundial del ’78.

-Empieza a hacer yoga tántrico con las esperanzas de, algún día, encontrar

un tipo que le aguante 8 horas seguidas haciéndole el amor, como dijo Sting,

(aunque después lo desmintió, pero ella nunca se enteró).

-Se cree todas las estrategias marketineras de los laboratorios y se gasta el

sueldo entero en cremas “Lipomoldeadoras”, “Con hidratación volcánica”,

“geles desinfiltrantes”,... Y palabras cada vez más difíciles, para atacar la

indestructible celulitis.

-Para dar a conocer a su entorno que ha comenzado una nueva etapa en su

vida, se corta el pelo tipo Demmi Moore, aunque ya está pisando los 40 y,

por supuesto, en nada se parece a ella.

-Comienza a pedir prestado capítulos de “Sex & The City” que se perdió

mientras estaba casada, ya que a su marido le parecían una huevada.

-Comienza a cuidar sus plantas y canteros cuando en su puta vida les dio

pelota.

-El hombre pasa a ser el tema central de su existencia “Oral”; No hace más

que perder el tiempo hablando de ellos con las amigas, (personalmente, por

teléfono, por celular, por mensajes de texto, por whatsapp, por mail, etc...),

Haciéndoles preguntas como: “Me dijo que no tenía tiempo para salir

conmigo,... ¿Qué me habrá querido decir?”.

-Padece la tortura de hacerse un “Piercing”, para ratonear a sus compañeros

de trabajo y conocidos, con una imagen de “Rebelde”, y llegado el momento

de los papeles se va al mazo.

-Se come una caja entera de bombones para sentirse mejor porque se peleó

con el pendejo y después se siente culpable porque traicionó la dieta, (Hecho

que la sumirá en una nueva angustia que deberá reconfortar con más

bombones).

-Empieza a hacer viajes con su hermana, que es un adefesio como ella y a

quien no le daba bola desde su casamiento.

-Entabla conversaciones estúpidas con su vecino el panadero, que tiene casi

90 años y a quien tampoco le daba bola.

-No se pierde evento alguno, (Cumpleaños, casamientos, bautismos,

aniversarios, etc.), con tal de que vean su nuevo look.

-Empieza a estudiar teatro, portugués, cine, esgrima, arquitectura, derecho y

ciencias políticas para hacer nuevas amistades y no acordarse del gordo.

-Su casa se convierte en un depósito de televisores, (uno por ambiente

incluyendo el baño).

-Comienza a chatear con cuanto pelotudo ande suelto por la web.

-Se llama a su propia casa y se deja mensajes a sí misma, y al llegar

presiona “Play”, con la esperanza de que alguno de esos mensajes sean del

“Gordo”, pero el único que no es de ella misma es de Telefónica avisándole

la falta de pago de su última factura.

-Se pone detrás de cualquier fila con tal de entablar conversación con un

completo desconocido.

-Se encama con un tipo en la primera cita y al día siguiente vuelve locas a

sus amigas porque se siente culpable.

-Se da cuenta de que su nueva relación y el mundo se acabaron,... Y

después descubre que no era nada más que un síndrome pre-menstrual.

-Sola, un sábado a la noche, sin haber podido enganchar a nadie para salir,

(Ya que el resto de sus amigas están hartas o felizmente casadas), llega a la

conclusión de que el gordo que aguantó por 20 años no estaba tan mal...

-No escarmentando con esta mala experiencia, su actitud se pone aún

peor,... Lo primero que intenta es, (como se lo imaginaban), recuperar al

“Gordo”, así que lo llama para ver “Cómo está”, pero éste no tiene tiempo de

atenderla ya que aún está festejando su separación con amigotes dentro de

algún puterío de la zona.

-Y comienza el feroz rastrillaje: mails, llamadas a amigos y a familiares del

Gordo, mensajes en el celular, y hasta regalos faraónicos en el escritorio de

su oficina, los cuales, por supuesto, el gordo aprovecha sin siquiera mirar la

tarjeta que los acompañaban...

-Desdichada, (Pero que no se note), toma una nueva postura: “Yo soy la que

elijo”, y así comienza su discurso y nueva búsqueda...

-El mundo deberá escuchar sus demandas, ya que éste gira a su alrededor,

con éste slogan como latiguillo, presenta la siguiente lista, (Que se encabeza

como “Sin excepción”), de cualidades que el hombre que tenga el honor de

adorarla deberá ser:

a) físicamente agradable, pero tampoco un modelito;

b) protector, pero que no asfixie;

c) compañero, pero no demasiado comprensivo;

d) trabajador, pero no adicto al trabajo;

e) romántico, pero no pegajoso;

f) intenso sexualmente, pero no insistente;

g) paternal, pero no autoritario;

h) cuidadoso de su aspecto, pero no "producido" ;

i) atento a los estados de ánimo femeninos, pero que no haga

preguntas;

j) generoso, pero no reclamante;

k) inteligente, pero que no venga con planteos;

l) con buenos modales, pero que las deje lamer la mermelada del cuchillo o

de la

cuchara;

ll) familiero, pero sólo con la parentela política;

m) levemente celoso, pero inmutable como un helecho ante los chistes

eróticos que otros le hacen a ella ;

n) con mucho dinero, pero que no la trate como parte de su hacienda

"ni que le sobre para gastárselo con otra",

o) que no tenga amigas, pero que soporte a sus amigos varones que

siempre la invitan a salir solo a ella;

p) que sea celoso, pero que la deje ir a bailar sola con sus

amigos,

q) “siempre listo”, pero que no venga con demandas,

r) pendiente de ella, pero no cargoso,

s) obediente, pero no sumiso,

t) sincero, pero que no pregunte,

u) sociable, pero solo mientras está con ella,

v) que la escuche, pero que no tenga comentarios, (ni opiniones)

w) simpático, pero solo con ella y con su familia, (la de ella obviamente)

x) seguro, pero que siempre tenga dudas...

y) educado, pero tampoco un “cerebrito”

z) comprometido, pero que no venga con fechas...

Y así sucesivamente. Si sigo no me alcanzan las letras.

-Cuando finalmente se da cuenta de que esta lista que hizo no le sirve para

nada, comienza nuevamente la misión “Rescate”.

-Los llamados al “Gordo ya son casi un atentado, a la casa, al trabajo, al

prostíbulo...

-La familia completa del gordo decidió que era más fácil mudarse a Europa

que seguir escuchando a esta trastornada.

-La abuela del gordo se hizo cambiar el número de teléfono, se hizo una

cirugía estética y se cambió el nombre completo.

-Los amigos del gordo ya perdieron cualquier mínimo interés sexual que

podían tener antiguamente sobre ella.

-Los vecinos del gordo comienzan a hacer sus compras, sus ventas, y a

trabajar por Internet, sólo salen de su casa para sacar la basura, y lo hacen a

las tres de la mañana.

-Aquél tío verdulero tan compinche de ella, se consiguió un laburo de mimo

en un circo.

-El gordo,... El gordo se enganchó una veinteañera que no le rompe las

pelotas por nada, se acuesta a la hora que se le ocurre, se levanta de igual

manera, pasea tranquilo por el mundo sin preocuparle hora ni clima, visita a

quien tiene ganas y no a quienes le obligan, gasta su sueldo en “Joda” sin

cargo de conciencia alguno, por supuesto, cambió de celular y no le da el

número a cualquiera, cerró todas sus casillas de mail, es más hasta vendió

su computadora, pudo comprarse aquél automóvil que tanto deseaba y no

podía mientras estaba casado, le importa tres carajos la moda, los impuestos

y las noticias, no espera llamados de nadie, ni tampoco debe hacerlos, el

gordo sólo es feliz, como todo hombre,... El gordo sólo es feliz con su

trabajo, algo que las mujeres jamás van a lograr entender...

Recordá todo esto bien mujer, y pensá que por ahí esta podes ser vos,... Y

fijate si tu “Gordo” es tan malo como crees antes de separarte...