Es un coche único en la historia del automovilismo, tanto en Japón como en el resto del mundo, fue el primer coche deportivo en Japón en ser modificado con alerón de carreras, y el pionero de la importación japonesa.
Se hizo conocido en Estados Unidos gracias a sus apariciones en las películas de Fast and Furious, como el coche favorito del ex-policía Brian O`Conner, el cual era de color azul metálico con dos rayas negras en el medio; además de su aparición en dicha saga, ha aparecido en diversos videojuegos de carreras, tales como Need for Speed, Gran turismo y Asphalt (en este caso sale su versión R35).
Fue y está considerado como un símbolo de la ingeniería automovilística japonesa, siendo este un hito de su marca al momento de su salida al mercado.