Originalmente fue lanzado al mercado como un sedán de cuatro puertas que sería de uso familiar debido a su amplio compartimiento en la parte trasera y su resistente carrocería, pero con el paso de los años fue adquiriendo una forma más deportiva, con la llegada al mercado de su versión cupé, que sólo contaba con dos puertas (sin contar la puerta del maletero trasero), hasta llegar a su versión final, y la que, a día de hoy, se sigue vendiendo, el Nissan Skyline GT-R.
En 1995, se le denominó Nissan Skyline GT-R32, cuya versión era más corta y su forma era más cuadrada, hasta que, en 1996, se introdujo el GT-R33, que contaba con mejoras visuales, entre ellas el alargamiento de la carrocería y el cambio en los faros traseros, que pasaron a ser completamente circulares. Aun así, con estas mejoras, el Skyline no conseguía hacerse un hueco en la gama de coches competitivos, por lo que, introdujeron al mercado su última versión, el GT-R34
Fue muy vendido en Japón entre 1999 y 2002, año en el cuál se detuvo por completo su producción, y es, a pesar de ser la última versión de dicho modelo, el GT-R34 utilizaba el motor de sus dos anteriores versiones, un RB26DETT.