La seguridad digital es una competencia clave que implica el uso crítico y seguro de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). En este ámbito, se busca proteger tanto los dispositivos como los datos personales, la salud, y el medio ambiente frente a los riesgos asociados con el uso de las TIC.
Protección de dispositivos:
Uso de antivirus y programas de seguridad.
Gestión adecuada de contraseñas (diferentes y actualizadas regularmente).
Configuración segura de dispositivos y aplicaciones.
Protección de datos personales:
Uso de configuraciones de privacidad en aplicaciones.
Evitar compartir información sensible con desconocidos.
Conciencia sobre riesgos como suplantación de identidad, fraudes, y ciberacoso.
Protección de la salud:
Prevención de riesgos físicos (ergonomía) y psicológicos (adicciones digitales).
Adopción de hábitos saludables como la desconexión periódica.
Protección del entorno:
Ahorro de energía.
Reciclaje de dispositivos tecnológicos.
Uso de tecnologías sostenibles.