El Internet de las cosas (IoT) es el proceso que permite conectar los elementos físicos cotidianos al Internet: desde los objetos domésticos comunes, como las bombillas de luz, hasta los recursos para la atención de la salud, como los dispositivos médicos; las prendas y los accesorios personales inteligentes; e incluso los sistemas de las ciudades inteligentes.
Los dispositivos del IoT que se encuentran dentro de esos objetos físicos suelen pertenecer a una de estas dos categorías: son interruptores (es decir, envían las instrucciones a un objeto) o son sensores (recopilan los datos y los envían a otro lugar).
Como ves, IoT se basa principalmente en la conectividad de dispositivos físicos con la ayuda del internet, así como el uso de otras tecnologías de información y comunicación como la inteligencia artificial.
Para hacer todas estas funciones posibles, IoT cuenta con las siguientes características:
Un requisito imprescindible de la infraestructura de IoT es que los dispositivos puedan estar conectados a la infraestructura de internet. Cualquiera, en cualquier lugar y en cualquier momento puede garantizar la conectividad. Sin conexión, nada tiene sentido.
La extracción de conocimiento y el análisis a partir de los datos generados es clave. Por ejemplo, puedes tener un sensor que genera datos, pero esos datos solo serán útiles si se interpretan de forma correcta.
Cada dispositivo IoT viene con una identidad única. Esta identificación es realmente útil para rastrear el equipo, y ocasionalmente, consultar su estado.
La cantidad de elementos conectados a la zona IoT aumenta progresivamente a diario. Es por eso que una configuración de Internet de las Cosas debe ser capaz de manejar la expansión masiva. Los datos generados como resultado pueden ser enormes, por lo que deben manejarse adecuadamente.
Los dispositivos IoT deben adaptarse a la perfección de forma dinámica a los contextos y escenarios cambiantes. Supongamos una cámara destinada a la vigilancia. Debe ser adaptable para trabajar en diferentes condiciones y diferentes situaciones de luz (mañana, tarde, noche).
Existe cierto riesgo de que los datos personales y confidenciales de los usuarios sean revelados cuando varios de sus dispositivos están conectados a internet. Esto puede ser realmente grave para el usuario en cuestión.
Es por eso que la seguridad de los datos es fundamental para IoT. Además, el equipo involucrado también es vulnerable, ya que las redes también podrían estar en riesgo. Por tanto, la seguridad del equipo también es imprescindible.
El Internet de las Cosas hace posible la conexión entre distintos dispositivos a través de internet para simplificar la vida. Conoce más sobre cómo las soluciones M2M/IoT de Alai Secure.
Presentación con algunos ejemplos sobre el internet de las cosas