Gastronomía
Gastronomía
La gastronomía del Valle de Almanzora es una fiel representación de la tradición culinaria almeriense, marcada por la influencia árabe y mediterránea. Los platos de esta región destacan por su sencillez, el uso de productos locales y sabores auténticos. Se combina tradición y autenticidad, haciendo de cada comida una experiencia que conecta con la historia y los sabores únicos de esta región almeriense.
La cocina del valle se basa en ingredientes de la zona como el aceite de oliva, las almendras, los cereales, las hortalizas y las carnes de caza y ganadería local. La herencia árabe se refleja en el uso de especias, frutos secos y recetas tradicionales que combinan dulce y salado.
Podemos encontrar diferentes platos típicos como; Los Gurullos, este es un guiso tradicional de pasta casera (gurullos) preparado con carne de conejo, caracoles o perdiz, acompañado de verduras y especias. Otro plato típico son Las Migas, elaboradas con harina de trigo o sémola, se suelen servir con tropezones como chorizo, tocino, boquerones y pimientos fritos. La tradición de las migas es sobre todo degustarlas en días lluviosos, esta tradición tiene su origen por la escasez de agua y celebran con este manjar... ricas ricas! Muy típica La olla de trigo, es contundente guiso con garbanzos, carne de cerdo y verduras, destacando el hinojo. Los Embutidos y Jamones de la zona son conocidos por su excelencia calidad sobre todo en las zonas más altas como Serón e Hijate debido al clima algente. Y como no, destacar los dulces elaborados con las almendras como los mantecados, roscos de vino y alfajores.
Aprovechando las características únicas del terreno y el clima, se elaboran vinos locales, licores caseros y anís que acompañan en celebraciones uniendo la gastronomía con la tradición.
MIGAS - Típicas los días de lluvia como tradición Almeriense. Junto a la OLLA DE TRIGO para combatir el frío de nuestro valle.
GACHAS TORCÍAS bien frías que calientes, acompañando en el centro de la mesa. Los Gurullos con su caldo sabroso nos traslada a la naturaleza de nuestro valle encantado.
Roscas de nuestros santos, para que nos bendigan y nos acompañen en todo el año (Rellénala como quieras). Mollete con relleno de calidad y naturaleza para deleitarnos con nuestros mejores sabores.
Paletilla de cabrito, criados con el más cariño y por nuestras montañas. Chérigan de pisto, de la huerta al pan.
Jamón y embutidos, criados y curados con mucho cariño para deleitarnos el paladar con un buen pan.
Fritá de calabaza, de la huerta al plato. Potaje de bacalao típico en semana santa con acelgas para la panza.
Buñuelos, con una masa de bacalao que es un pecao. Mermelada de higos, acompañando quesos y buenos bocaos.
Roscos de huevo, envueltos en azúcar para después de un buen almuerzo. Dulces típicos, creados con cariño diferentes es cada sitio.
Los roscos de viento, ligeros y dulces, se deshacen en la boca como un suspiro de azúcar. Dulces del país, esencia de tradición y sabor de antaño mejorados cada año.
Hornazo de San Marcos, con su huevo lleno de alegría y tradición. Suspiros, suaves y delicados.