La Cava en la Viña se eleva dentro del viñedo Lanciano con una forma prismática alargada. Se orienta hacia el sur con un muro de botellas de vino para iluminar el interior, creando una atmósfera habitable mientras se observa el paisaje.
La Cava en la Viña busca crecer verticalmente, posicionando al usuario como espectador privilegiado de los paisajes circundantes, estableciendo una conexión más profunda entre la arquitectura y la naturaleza del entorno.
Es un espacio sensorial donde la textura y la luz natural se fusionan, generando un punto de encuentro único y acogedor para los visitantes del festival, propiciando experiencias memorables y significativas.
La Cava en la Viña se piensa como una estructura modular desmontable basada en medidas precisas de un tablero de 2500mmx1220mm, creando un pabellón eficaz y sostenible con prácticamente cero residuos materiales.