Free Palestine! ¡Palestina libre!
La República de Smyrna, fiel a su carácter soberano, autoritario e indivisible, formula su Doctrina Diplomática como proyección de su misión histórica, legado cultural y firmeza ideológica ante el mundo. Esta doctrina nace del espíritu inquebrantable de la Casa Herrera, fuente suprema de legitimidad, y se nutre del linaje civilizatorio compartido con el glorioso Imperio Bizantino (Nuevo Bizancio) , micronación aliada y referente de nuestra proyección geopolítica.
Smyrna se erige como bastión de resistencia civilizatoria en un mundo decadente. Reivindicamos con orgullo nuestras raíces, nos reconocemos como Estado heredero de una misión imperial restauradora, y declaramos nuestra política exterior como instrumento de afirmación cultural, poder disuasivo y defensa activa de nuestros intereses.
Nuestra visión internacional es beligerante por necesidad, pues no reconocemos neutralidad en un sistema global dominado por el chantaje, el cinismo y la hipocresía de los poderes fácticos.
Rechazamos de manera categórica el sionismo como ideología opresora y expansionista, incompatible con los principios de autodeterminación verdadera y con la dignidad del pueblo y Estado de Palestina. La República de Smyrna mantendrá una postura clara, frontal y permanente contra toda forma de colaboración, reconocimiento o legitimación de dicho régimen, y así lo declara ante la comunidad micronacional e internacional.
El Departamento de Estado es el órgano rector de esta doctrina, custodio de la palabra diplomática de la República, ejecutor de las alianzas estratégicas y defensor de los valores que dan sentido a nuestra existencia como nación libre, orgullosa y combatiente.
Smyrna no negocia su verdad, no suaviza su voz, no diluye su causa.
La diplomacia es nuestra lanza en el mundo.