Departamento Electricidad, Electrónica y Computación
Se desempeña como Jefe de Trabajos Prácticos en el Área de Máquinas Eléctricas, Electrotecnia e Instalaciones Eléctricas, participando en la formación de estudiantes de las carreras de Ingeniería Electrónica, Mecánica, Industrial y Química. Integra el Departamento de Electricidad, Electrónica y Computación, donde contribuye activamente a la articulación entre los contenidos teóricos y su aplicación práctica.
Asimismo, desarrolla su labor docente en el Instituto Técnico de la Universidad Nacional de Tucumán, una de sus escuelas experimentales, donde dicta asignaturas vinculadas a Informática en el nivel secundario, y a Herramientas Informáticas y Automatización Industrial en el nivel superior. Esta doble inserción le permite comprender y acompañar las trayectorias educativas de los estudiantes desde sus etapas iniciales hasta su formación técnica avanzada.
Si bien cuenta con una trayectoria reciente en el ámbito académico, con cinco años de experiencia frente a alumnos, posee más de una década de desempeño en el sector industrial, habiendo trabajado en empresas de relevancia como San Miguel Global, Refinor, Citrusvil, Unilever y Ledesma. Esta experiencia le otorga una mirada actualizada y concreta sobre las demandas del mundo productivo.
Convencido del valor transformador de la educación, decidió orientar su desarrollo profesional hacia la docencia, con el objetivo de acercar a los estudiantes a las realidades y desafíos de la industria. Desde su práctica, promueve una formación que no solo transmite conocimientos, sino que también busca despertar vocaciones, fortalecer capacidades y preparar a los futuros profesionales para una inserción laboral comprometida y competente.
En este sentido, considera que la universidad debe profundizar su vinculación con el sector productivo y tecnológico, promoviendo una formación más integrada, actualizada y orientada a la resolución de problemas reales. Resulta fundamental fortalecer las prácticas profesionalizantes, la actualización permanente de los contenidos y la incorporación de tecnologías emergentes en los espacios de enseñanza. Asimismo, plantea la necesidad de generar mayores instancias de articulación entre cátedras, niveles educativos y actores del entorno socio-productivo, con el objetivo de formar profesionales no solo sólidos en lo teórico, sino también capaces de adaptarse, innovar y responder a las demandas cambiantes del mundo laboral.