Es la parte de la oración que realiza la acción indicada por el verbo. Por ejemplo:
Pedro sabe latín (Pedro realiza la acción de saber)
En las oraciones pasivas, el sujeto sin embargo, no realiza la acción del verbo sino que la recibe.
Por ejemplo: Los secuestradores fueron detenidos por la policía. (Es la policía la que realiza la acción de detener, mie
La función de sujeto va a ser realizada prácticamente siempre por un GN. Nunca puede ser sujeto de una oración un sintagma preposicional. (Ten cuidado especialmente con los que empiezan por a).
Solo en casos excepcionales, el GN-Sujeto puede llevar un adverbio de foco: solo, también, incluso, hasta. Se trata de un elemento enfatizador que no debemos confundir con una preposición:
Hasta Marta lo sabía.
Entre Juan y Luis pusieron la mesa.
Si en estos casos eliminamos las preposiciones, el significado de la oración no cambiará sustancialmente. El valor de esta preposición es enfático, no funciona realmente como tal.
El sujeto de la oración puede aparecer en cualquier lugar de la misma, por eso su situación no es un dato determinante para poder localizarlo. Por ejemplo:
Ella lo tiene (principio)
Quieren a su abuela los nietos (final)
Me gusta el chocolate para merendar (en medio)
El sujeto y el predicado son los llamados constituyentes inmediatos de la oración, pero hay que tener en cuenta que no todas las oraciones poseen sujeto (oraciones impersonales).
Debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
-El sujeto sólo puede ser un GN.
-El sujeto y el verbo concuerdan siempre en número y persona. Por ello, debemos comprobar que esta concordancia se cumple. Utilizaremos el siguiente truco: cambiaremos el número o la persona del verbo y observaremos qué GN ha variado también. Ése será el sujeto. Por ejemplo:
Quieren a su abuela los nietos
Quiere a su abuela el nieto
(Cambiamos el número del verbo de plural a singular y el GN los nietos también varía de plural a singular).
Ella lo sabe (sabe: 3ª persona del singular / ella: 3ª persona del singular).
Ellas lo saben (saben: 3ª persona del plural / ellas: 3ª persona del plural).
Si la oración es impersonal no encontraremos ningún sintagma que varíe al cambiar el número o la persona del verbo. Por ejemplo:
Había dos caramelos en el cesto (Habían dos caramelos es incorrecto gramaticalmente).
Existen algunos casos de concordancia especial que debemos tener en cuenta a la hora de localizar el sujeto:
Cuando la función de sujeto la desempeña un SN cuyo núcleo es un sustantivo colectivo: mitad, docena, centenar, millar, parte, conjunto..., es preferible concordancia en singular. No obstante, cuando éste va acompañado por un Sintagma preposicional con función de CN, el verbo puede ir tanto en singular como en plural:
Vino una docena
Vino una docena de amigos / Vinieron una docena de amigos
Cuando la oración es copulativa y tiene un sujeto en singular con valor colectivo, el verbo ser se escribe en plural si el atributo también lo es.
Eso son tonterías.