La Nueva Gramática de la Lengua Española (NGLE) es una magna obra, publicada en 2009 en tres tomos (dos originalmente), con casi 5000 páginas en total (más de 4000 solo de morfología y sintaxis); fruto de la colaboración entre las 22 academias de la lengua española y un enorme número de los más reconocidos expertos de cada país. La NGLE no ha modificado de forma sustancial ni el número ni el concepto de los complementos verbales. Ha afectado mucho más a la estructura de los distintos tipos de sintagma o a la clasificación de las oraciones compuestas. Pero sí ha redefinido algunos de esos conceptos.
Son exigidos por el significado léxico del verbo al que complementan El sujeto es también un argumento verbal, pero lo analizamos fuera del predicado. Son argumentos el complemento directo, solo algunos indirectos y el de régimen. Añadimos ahora: complemento locativo argumental, complemento de modo argumental y complemento de medida argumental.
Son modificadores opcionales que no ha seleccionado el verbo, pero añaden información complementaria que el emisor considera interesante. Son adjuntos verbales algunos indirectos y todos los circunstanciales.
Los predicativos y los atributos funcionan como predicados, en sentido semántico. Predican de una entidad que no es el verbo, aunque aparezcan en el predicado. Dentro del predicado verbal (en el sentido de unidad sintáctica), a las palabras que desempeñen la tarea de predicado (en el sentido de unidad léxica) los llamaremos predicativos (con verbos predicativos) o atributos (con verbos copulativos o semicopulativos).