Pandemia
Emociones desde el interior
Emociones desde el interior
En los duros momentos de la pandemia, encerrados en los domicilios, afloraban sentimientos aletargados, que la vorágine de la vida cotidiana no permite desarrollar adecuadamente, pero que estaban ahí presentes y que son intrínsecos al ser humano.
"Emociones desde el interior" hace referencia a lo que personalmente sentía en esos momentos tan duros.
Todo el mundo usaba los balcones como medio de relacionarse con los demás ante el aislamiento impuesto por los gobiernos y por el miedo al contacto físico por el coronavirus.
Yo usé esos balcones pero no hacia el exterior sino desde el interior como reflejo de nuestro mundo personal y emocional. Una introspección
Esta serie está realizada en los tiempos del confinamiento con los objetos que tenía en casa.
Cientos, miles de personas morían, todos hemos oido hablar del tunel y la luz donde se dirigen las personas que están al borde de la muerte.
Quería representar con los zapatos todos esos seres (niños, mayores, mujeres y hombres) que se adentran muy a su pesar a ese ignoto destino.
Se limita la movilidad dentro del territorio nacional. No se puede viajar y se prohiben los desplazamientos a no ser que sean extrictamente necesarios. Pero no solo eso, sino también dentro de las mismas localidades.
Este tiempo aisló a familias, amigos, parejas,... haciendo duro la separación entre las personas.
Para mitigar este enclaustramiento forzoso, el ser humano busca siempre un resquicio para la esperanza. Aparecieron los músicos.
En mi caso a la vuelta de la esquina un saxofonista abría la cochera y tocaba. Yo ni lo veía, pero me sentaba en mi balcón. Solo veía a una vecina que se asomaba con su hijo en silla de ruedas.
Oía sus canciones, los aplausos. Así durante meses, incluso le pediamos canciones a través de un papelillo que lo echabamos por el buzón. Por supuesto yo también pedí una canción.
Las noticias nos bombardeaban con datos y con consignas con lo que no debíamos de hacer.
Las cifras esconden las circunstancias particulares de esas vidas.
Ahi están esas letras desordenadas de los fallecidos que no se agrupan para formar nombres coherentes, sólo son números en un telediario.
La incomunicación llega a tal extremo que teníamos miedo a relacionarnos con el resto de las personas.
No había mascarillas, ni medicamentos, ni noticias seguras. Todo era una incertidumbre y la gente nos sentíamos indefensos, desnudos ante el virus y cuando salíamos, siempre a horas intempestivas, para evitar el contacto con los demás.
Reinaba el miedo.
La primavera llegó también. La naturaleza mientras tanto intentaba vagamente recuperar algo de espacio que los humanos le tenemos arrebatado.
Animales salvajes fuera del habitad que le hemos reservado (en playas, ciudades,...). La hierba entre los adoquines de las calles. El ruido de las ciudades había dejado paso al silencio y a un sonido más humanizado, donde se escuchan a los pájaros, a los vecinos,...
Gracias a los medios tecnológicos, este cautiverio se hizo mucho más llevadero y pudimos mantener el contacto con familiares, amigos,...
Facilitó el teletrabajo, los estudios,... descubrimos una nueva forma de relacionarnos y de trabajar, un mundo globalizado. Desde entonces nada es igual.
Las familias alojados en su mayoría en pequeños pisos, se dedicaban a encontrarse consigo mismos y con la familia. A disfrutar de la familia, de los hijos, de la pareja.
También empezaron a cocinar, porque tenían tiempo, cosa que en circunstancias normales es un correr de un lado para otro, sin tiempo para disfrutar de una comida con los familiares.
...
En este mundo avanzado y moderno nunca íbamos a pasar que una cosa de estas podía pasarnos y menos en el llamado primer mundo.
Pero la realidad nos puso en nuestro sitio y demostró la fragilidad del ser humano en la naturaleza.
Todos deseabamos ver el fin de esta película de serie B, que llegara a su fin y retornar a la "normalidad" .
Con la creencia de que iba a ser un punto de inflexión para empezar a ser mejores personas y reflexionar sobre nosotros mismos y la relación con los demás y el planeta.
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