El verbo de la oración nos va a guiar en el análisis. Fijándonos en él, hemos de pensar en su significado y en lo que ese significado necesita que se diga o que se aporte en esa oración. Veamos los siguientes ejemplos:
- María regaló una pelota a su hermana pequeña.
En esta oración, el verbo regalar, cuyo significado es "dar a alguien, sin recibir nada a cambio, algo en muestra de afecto o consideración o por otro motivo", nos exige varias informaciones. Nos exige saber quién regala, qué cosa regala y a quién regala. Sin esos datos la oración pierde su sentido: María regaló. (¿Qué regaló? ¿A quién?). Sin esos datos puede dar lugar a equivocaciones en el significado de la oración: María regaló a su hermana pequeña. (Aquí parece que el objeto regalado es la hermana pequeña).
Estas informaciones que se precisan del significado del verbo se llaman ARGUMENTOS y, según el número de argumentos que el verbo necesite, encontramos cuatro clases de verbos (predicados):
1. VERBOS (PREDICADOS) AVALENTES: no tienen argumentos, como los verbos meteorológicos tronar o llover.
2. VERBOS (PREDICADOS) MONOVALENTES: tienen un argumento, como por ejemplo, el verbo dormir.
3. VERBOS (PREDICADOS) BIVALENTES: tienen dos argumentos, como el verbo decidir.
4. VERBOS (PREDICADOS) TRIVALENTES: tienen tres argumentos, como el verbo regalar.