El curso Introductorio debe ser un verdadero y propio tiempo de discernimiento vocacional, realizado en el contexto de una vida comunitaria y de una iniciación a las etapas sucesivas de la formación inicial. (REFIS Nº 60)
El fin propio del C.I. es ayudar a los jóvenes a identificar las señales de vocación a la vida Sacerdotal mediante un proceso de formación y acompañamiento cercano y constante, con el fin de que disciernan con mayor objetividad las motivaciones de su respuesta al llamado de Dios, en un ambiente propicio que les permita verificar su idoneidad para el ingreso a la etapa discipular.
El C.I. es la puerta de entrada al camino vocacional, por ello se pretende que el joven “venga y vea”. Que se entusiasme en el seguimiento de Jesús en su proceso personal o comunitario y que realice el discernimiento de su vocación.
Los jóvenes se inician o continúan en un proceso de formación integral que favorece el crecimiento en todas las dimensiones de su persona, el cual se continuará y profundizará a lo largo de la siguiente etapa.