Para optimizar completamente sus propiedades, el kéfir de leche que debes tomar al día debería rondar los 500 ml. Una opción es tomarlo por las mañanas en raciones de 250 ml, ya que durante las primeras horas del día los alimentos lácteos son mucho más digeribles.
De todos modos, si lo que quieres conseguir es la máxima eliminación de toxinas del cuerpo, lo ideal es que tomes un vaso de 250 gr a media mañana y otro de 250 gr media tarde. De esta manera lograrás una mayor cantidad de eliminación de toxinas de tu cuerpo que en cualquier otra hora del día.
En caso de que estés empezando a tomar kéfir de leche, tu ración de kéfir diario debería rondar los 250 ml. Ya que es aconsejable primero acostumbrar tu organismo a las bacterias y levaduras que más adelante equilibrarán tu sistema digestivo. Esta ración de 250 ml la podrás ir ampliando semana tras semana hasta llegar a los 500 ml diarios aproximadamente.
La ración recomendada para empezar a tomar Kéfir de Agua, es de 250 ml divididas en dos raciones diarias. Dando un total de 500 ml cada día.
Al igual que el Kéfir de leche, lo ideal es ir acostumbrando el cuerpo a la toma de kéfir de agua. Semana tras semana, podrás incrementar la cantidad de agua kefirada ingerida hasta los 500 – 750 ml. Puedes acompañar tus comidas con el kéfir de agua, tomar a media mañana o media tarde.
Con el consumo diario de kéfir de agua deberías notar una mejora del apetito, una digestión mucho más estable y, si es el caso, la desaparición del estreñimiento. Además, cumplirás con dos funciones clave, habrá un control de los niveles de azúcar en la sangre y una buena digestión que te ayudará a perder peso y a tener un sistema digestivo en perfecto estado.