LA IMAGEN
De autor anónimo y procedencia desconocida, la efigie del Niño Jesús de Petare ha sido elaborada con estaño y bronce fundidos, con una superficie estucada y policromada. Se trata de una imagen de vestir que, sin embargo, posee la particularidad de estar representado de cuerpo completo.
Representa al Niño Jesús erguido sobre sus pies, con la cabeza ligeramente inclinada a su izquierda y la mirada al frente aunque levemente dirigida hacia abajo, en una actitud que ha sido catalogada como de “ensimismamiento” (Lara, s.p.). De acuerdo con la información que se maneja, los ojos han sido elaborados en base a una pasta de pigmento marrón con acabado vítreo que deja ver sus pupilas, lo que otorga gran realismo a su expresión. Con la mano izquierda sostiene una estilizada cruz de plata, mientras que la derecha conserva el gesto de la bendición extendiéndose hacia adelante en un ademán receptivo.
La imagen responde a la tipología del Niño Jesús Triunfante que, en claro paralelismo con las representaciones de Cristo Rey y Cristo Resucitado, simboliza el triunfo de éste sobre la muerte, la victoria de la resurrección y el poder del reino de Dios.
LA DEVOCIÓN
El Niño Jesús de Petare es, junto con el Cristo de la Salud, una de las imágenes más significativas y apreciadas por esta comunidad caraqueña. Se trata de la imagen del patrono del pueblo, pues al Dulce Nombre de Jesús están dedicados no sólo la fundación de Petare sino el templo parroquial. Su ubicación en la iglesia –presidiendo la nave central desde el retablo mayor– le confiere un protagonismo que se fortalece cada año con las fiestas en su honor organizadas por la comunidad.
La información disponible sobre la efigie es escasa, en gran parte ligada a la tradición popular y en menor grado proveniente de las fuentes documentales. Se sabe, por ejemplo, que la fiesta con motivo del Dulce Nombre de Jesús se celebra en Petare desde 1646 y que la primera mención a una imagen del Niño proviene de un inventario de la iglesia fechado en 1650 (Lara, s.p.). En la memoria de la visita pastoral del Obispo Mariano Martí a Petare en 1772 se menciona la presencia de la imagen del Niño Jesús en el segundo cuerpo del retablo mayor (Martí, p. 211), ubicación que mantiene al día de hoy. De igual modo, el inventario que acompaña el registro de la visita reseña “una imagen del Dulcísimo Jesús de cuerpo entero con su diadema de plata colocada en el centro del altar mayor en su peana dorada en un dosel de madera dorado y esmaltado de encarnado y tiene en las manos una cruz de plata del tamaño de su estructura” (Martí, p. 225).
La fiesta del Niño Jesús tiene lugar en Petare el último domingo de enero de cada año. Nueve días antes, la imagen es descendida del retablo mayor, momento en que se le coloca el ajuar dispuesto para la ocasión para luego ubicarlo junto al altar principal. El día de la fiesta la imagen recorre la localidad en procesión acompañada de numerosos fieles tanto del sector como de otras zonas de Caracas. Una vez concluida la celebración, el Niño Jesús regresa a su espacio habitual en el retablo mayor antes del 2 de febrero, día de la Candelaria.
ORACIÓN
Por la diócesis de Petare.
Dios Padre bueno, concede a la Diócesis de Petare, por invocación del Dulce Nombre de tu Hijo, compartir con alegría la Buena Noticia del Reino para que ninguno de los que se le ha confiado se vea alejado de ti.
Envía tu Espíritu de Amor para que sea hogar de acogida y de puertas abiertas.
Que el soplo del Paráclito infunda un deseo ardiente por la misión, la comunión y el perdón; que tu Iglesia diocesana brille con esplendor de cielo, sirva con la diligencia de una hermana y acoja con el amor de una madre.
Que animada por ti sea, a ejemplo de María, la Buena Madre, una comunidad dispuesta siempre a decirte que sí en la historia de salvación de esta Iglesia particular.
Que a ti, Padre de todo lo creado, que reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo sea por siempre nuestra alabanza, nuestro amor y nuestra devoción por los siglos de siglos.
Amén.
Patronazgo
El Dulce Nombre de Jesús de Petare gracias a su trascendencia en la historia y el impacto cultural ha sido nombrado patrono de diversas entidades, entre las cuales tenemos:
Pueblo de Petare (1621)
Estado Bolivariano de Miranda (2004)
Diócesis de Petare (2022)