La primera espada que se conoce como tal, es la descubierta en la tumba de Sargon, primer rey de Ur, en Caldea, y se trata de un arma con hoja de bronce, con una antigüedad calculada de más de 50 siglos.
Del antiguo Egipto sabemos en nuestros días que uno de los géneros más practicados fue la esgrima de bastón, utilizada como ejercicio preparatorio para el manejo de las otras armas función que, con el tiempo, vendría a cumplir el florete.
En la Grecia Clásica, bien sabido es la fama que tuvieron los ejercicios corporales y los juegos guerreros. Varios géneros de esgrima se practicaban en los famosos Juegos Olímpicos y en los Juegos Istmitos.
Sin embargo, aquella primera esgrima no podía menos que ser incompleta. El desarrollo fundamental de la esgrima en Grecia tiene lugar en Esparta, donde también se le confiere una importancia especial al escudo, hasta el punto de que se le estimaba tanto como a la propia espada.
La espada espartana era algo más larga que la que usarían los romanos, pero relativamente corta en comparación con las armas de la Edad Media y de la actualidad. Era aguda, de dos filos, más delgada hacia la empuñadura y ligeramente abultada hacia el inicio de la punta.
En la época romana, los maestros de esgrima propiamente dichos, tenían como misión la de formar a los gladiadores, y fueron finalmente requeridos por el ejército. Los juegos del circo y los combates de gladiadores, necesitaron la creación de escuelas de esgrima especiales. Todavía dista mucho en formato de la actual esgrima deportiva pero poco a poco todo evoluciona.
A la caída del Imperio Romano, las tribus germánicas, fueron quizá las primeras en aceptar el combate con espadas como un medio de determinar cuestiones judiciales y de vengar ofensas.
En el siglo XIV se produce un fenómeno totalmente innovador en el panorama de la Esgrima el descubrimiento de la pólvora en Europa y, consiguientemente, el uso y posterior perfeccionamiento de las armas de fuego.
Contra lo que pueda pensarse y aunque parezca una paradoja, las armas de fuego fueron la causa primera del desarrollo de la Esgrima. Esto es un hecho incontestable: el uso de las armas de fuego hizo que, progresivamente, se renunciara a las armaduras, cuya protección ya no era tan eficaz y sólo provocaba el entorpecer de los movimientos de las tropas.
Habiendo llegado el tiempo de renunciar al uso de la armadura, los nobles buscaron un manejo más hábil de la espada.
Aunque sea resumir mucho, la esgrima actual le debe más al duelo sin armadura, que comenzó a practicarse a partir del siglo XVI, en combates con Rapière.
La Rapière deriva de la espada ropera española, una arma más ligera que la espada militar y que era portada por civiles, los cuales la usaban para la defensa personal y el duelo.
Paralelamente a este hecho, ya en diversos países, principalmente España, Alemania, Francia, Italia e Inglaterra, existían asociaciones de esgrimidores, de origen bastante antiguo. En ellas se reunían maestros para examinar a los aspirantes a maestros, otorgándoles con posterioridad diplomas de aptitud.
Es en estas circunstancias y en este momento -a finales de la Edad Media- cuando nace la esgrima moderna, bajo una característica fundamental: la codificación del conocimiento teórico.
El testimonio gráfico más antiguo del que tenemos noticias, el “Flos Duellatorum in armis, sine armis, equester, pedestre”, se debe al maestro italiano Fiore dei Liberi, y aunque data de 1410, no fue conocido hasta el siglo XX, en 1902. Su interés para nosotros radica, por tanto, en lo que este libro representa en cuanto a testimonio de la esgrima de la época en que fue escrito, y no en su función difusora de conocimientos.
En 1443 tiene lugar la aparición de un manuscrito del maestro germano Talhoffer, denominado «Fechtebrech», en el que aparecen algunas de las figuras que se encontrarán en las publicaciones futuras: esgrimir con dos manos, espada y pica, hacha, escudo, escudo con gancho, daga, cuchillos, etc.
Al margen de estos textos conocidos, y de otros de la misma época que no hayan llegado hasta nosotros, la mayoría de los autores actuales citan a España como punto de partida de la esgrima moderna ello en base a la publicación, en torno a 1470, de tres obras, consideradas los primeros tratados de esgrima, debidas a los maestros españoles Diego de Valera, Juan Pons de Perpiñán y Pedrós de Torre, a las que, cincuenta años después, seguiría otra obra española, el tratado de Esgrima de Francisco Román. Por otra parte la primera regulación legal del duelo en España data de 1480 bajo el reinado de los Reyes Católicos, y se recoge en la Ley de la Ciudad de Toledo.
En todo caso, y aunque las escuelas españolas de esgrima gozaron de un gran renombre hasta el siglo XVI, la esgrima española, en cuanto a la teoría, permaneció largo tiempo estacionada, en tanto que Italia primero y luego Francia hicieron progresos y perfeccionaron sus métodos.
Quedaría aún por comentar la “historia” más reciente, el desarrollo de las diferentes escuelas de esgrima, de los primeros Juegos Olímpicos en los que se reconoció a la esgrima como deporte olímpico; pero esperamos haber despertado el suficiente interés en tí para que puedas ampliar esa información más accesible por ti mism@. Sino, sólo tienes que escribirnos y te seguiremos contando.