La Las líneas en esgrima son las porciones imaginarias del espacio en las que se desenvuelve el arma del tirador, consideradas en relación al blanco válido del propio tirador.
Las líneas quedan determinadas por la intersección de dos rectas imaginarias, perpendiculares entre sí: una vertical, que determina las líneas interior y exterior, y una horizontal, que determina las líneas superior e inferior. Las cuatro líneas de esgrima son, por tanto:
La forma de situar la mano con el arma empuñada, en relación a las diferentes líneas, determina las posiciones o guardias.
La mano puede colocarse en pronación (posiciones secundarias)
o en supinación (posiciones fundamentales).