Darwin, un hombre que desde que acabó los estudios se dedicó a la investigación. A los dieciséis empezó a trabajar en la empresa Bardinv, una empresa que velaba por la integración de la tecnología en el mundo de forma accesible, o al menos esa era su premisa de cara al público, sin embargo, la empresa tenía otras intenciones, vendía la información de los clientes a los que les prometían tecnología cuando completaran sus objetivos para enriquecerse y crear armas potentes y enfrentar en la carrera tecnológica a sus dos mayores competidoras.
-Perdona, jefe, se que llevo aquí dos años y soy de los mejores de la empresa, que, en parte, gracias a mi estamos en esta situación, pero... No consiero moral nuestro funcionamiento, estamos exprimiendo a la gente necesitada hasta la última gota.
-Y?
-No considero ético presentarnos como Jesucristo y los redentores del pueblo para luego... Estafarlos a todos. Si quiera necesitamos tanto dinero, yo podría-
-Tu no podrías hacer nada sin mi dinero, Darwin, eres un obrero como el resto de tus compañeros, deja de hecharte flores y ponte a trabajar.
-Y si me niego?
-Sabes más de lo que puede saber alguien que se quisiese negar.
-No hay ninguna forma?
-No, no la hay, ponte manos a la obra.
Para salir tuvo que acudir a Blubb, una empresa dedicada a la informática, esta era otra empresa de las competidoras en la carrera, sin embargo, nunca había conseguido ponerse en cabeza, al contrario de Bardinv, quien reino prácticamente desde el inicio y la EFAH, quien al final de esta estaba en cabeza. Blubb se limitaba a estar siempre en segunda posición.
-Hola?
-Blubb SL, díganos.
-Mire, soy un trabajador de Bardinv, necesito una salida. Si me podéis ofrecer protección, estoy dispuesto a daros información. Pero no me permiten salir de aquí.
-De acuerdo, seño, podrías decirnos tu nombre?
-Darwin Rogers.
-Perfecto, consultaremos la decisión con la directiva. Mañana a las 3 pasaremos a por ti. Actúa con normalidad hasta entonces. -La llamada se cuelga, se lo habían tomado con excesiva tranquilidad. No debía ser la primera vez.
Tras unos años en Blubb, cambiaría su empresa a la EFAH, empresa que buscaba desarrollar a la humanidad en todos los aspectos, donde Darwin hecho la mayoría de su carrera. Antes de retirarse, la EFAH le saca toda la información sobre Bardinv para derrocar a sus competidores. Con las declaraciones del inventor grabadas sin su consentimiento, pero por un bien mayor, logra ganarle la denuncia a Bardinv. Llevándola a la última posición de la carrera, y logrando, gracias al dinero recibido por ganar el juicio, ponerse en cabeza en la carrera. Darwin se retira con miedo, pero cierta tranquilidad. Si muere habrá merecido la pena por liberar al mundo de esa maquiavélica empresa.