Este tramo profundiza en el impacto que la actividad minera tuvo en la transformación del territorio y en la vida de sus habitantes. Más allá de la extracción de carbón, la minería supuso la aparición de nuevas formas de organización social, laboral y espacial que modificaron profundamente el paisaje tradicional.
La llegada de la industria trajo consigo cambios en la estructura económica, impulsando el crecimiento de núcleos urbanos, la mejora de infraestructuras y la conexión con otros territorios. Sin embargo, este proceso también implicó una progresiva pérdida de prácticas tradicionales vinculadas al aprovechamiento directo del medio natural.
El paisaje actual refleja esta superposición de etapas: elementos rurales conviven con huellas industriales, creando un territorio complejo donde se entrelazan memoria, trabajo y transformación. Las instalaciones mineras, los espacios de trabajo y los cambios en el hábitat constituyen hoy testimonios visibles de este proceso histórico.
Este recorrido invita a interpretar estos elementos no solo como restos del pasado, sino como claves para comprender la evolución del territorio y su identidad en el presente.
Caboalles de Abajo
Junio de 2026