Noel detesta la Navidad. Hugo la adora.
Noel creció en Jengibre, un pintoresco pueblito donde la Navidad se toma muy en serio… tanto, que su familia tiene una tienda especializada en chocolate navideño. Pero tras una tragedia, Noel huyó de todo: del pueblo, del negocio y, por supuesto, de los villancicos. Ahora, el destino (y unas vacaciones muy mal venidas) lo obligan a volver en diciembre para ayudar en la tienda familiar. ¡Una auténtica tortura!
Hugo necesita ahorrar para su viaje de fin de curso a Cancún y consigue lo que parece el trabajo perfecto: atender una acogedora tienda navideña en el centro del pueblo. Árboles, gorritos, dulces por todos lados. Todo es mágico... hasta que descubre que su nuevo compañero de trabajo es un chico gruñón, que está buenísimo pero que es el mismísimo Grinch.
¿El problema? No se soportan.
¿La solución? Intentar llegar a un punto medio.
¿El obstáculo? Nadie les avisó que ese punto estaría tan cerca… y con tan poca ropa.
Porque el amor no avisa… y mucho menos en Navidad.
Una velada para celebrar la llegada del otoño en el apacible vecindario de Little Dying se convierte en una trampa mortal cuando Lady Redwine, una misteriosa remitente, cita a todos los vecinos a una cena. El brutal asesinato de uno de ellos destapa un oscuro entramado de mentiras, rivalidades y rencores que unen a las familias Wilson, Beaumont, Sinclayr y Carroway.
Con una amenaza anónima por correspondencia acechando, solo el detective Roberts podrá desenterrar los secretos que se ocultan en los cimientos del barrio antes de que las cartas con la muerte terminen enterrando el pasado.
¿Quién se esconde tras el seudónimo de Lady Redwine?
¿Qué secretos están dispuestos a ocultar los vecinos con tal de sobrevivir?
Nuestro corazón es una caja fuerte de la que solo unos pocos tienen la llave, esa, que, al girar dentro de una cerradura, abre las puertas a lo más sensible del ser humano: sus sentimientos.
Muchas veces creemos conocer a la persona merecedora de tal llave, queremos creer que se quedará para siempre y que no será una mera invitada más en aquello que tan vulnerable nos hace.
Y la verdad es, que, pese a que se vaya de nuestro lado, pese a que rompa esa caja que con tanto mimo y cariño cuidamos, un pequeño hueco siempre se quedará grabado a fuego con su nombre, porque, aunque no haya sido la indicada, ha tenido esa llave, que solo a los que más queremos le proporcionamos, y es que, al fin y al cabo, de eso va la vida, de querer a los que algún día estuvieron a pesar de todo.
Oliver decide pasar una temporada en casa de su familia paterna a la que nunca ha conocido. La casa Roberts parece el lugar idílico en el que pasar las fechas señaladas, sin embargo, tras la cena de Nochebuena, el cuerpo sin vida de su abuelo, George Roberts, aparece bajo el árbol de Navidad.
La imagen de la familia perfecta se acaba porque, la misma sangre que los une, es esparcida en las manos de todos cuando deciden esconder el cuerpo para no estropear el día de Puertas Abiertas de la casa Roberts.
¿Qué oscuros secretos esconden esas paredes?
¿Quién ha terminado con la vida de George?
El Némesis va a realizar su primer viaje por el Mediterráneo. Todos sus pasajeros, desconocidos aparentemente, tienen una relación misteriosa los unos con los otros. Los secretos y errores del pasado tornarán las aguas en sangre cuando Charles Montgomery, uno de los propietarios del crucero, muera bajo extrañas circunstancias en su camarote.
Charles era conocedor de que los pecados pasados son pagados en el futuro, por ello, antes de morir, le encomienda al Detective Roberts una misión: rescatar aquello que tan sumergido en el océano se encuentra oculto.
¿Será capaz de rescatar de la profundidad aquello que no quiere ver la luz del sol?
¿Podrá Oliver destapar la identidad del asesino del Némesis?
En la tranquila ciudad de Torquay, Inglaterra, un miércoles lluvioso cualquiera, las miembros del club de lectura «Sociedad del Cliché» desarrollan su reunión semanal con normalidad hasta que, de un momento a otro, la librería sufre un apagón ocasionado por la tormenta y cuando vuelve a hacerse la luz, una de ellas muere.
Todos los ojos se posarán sobre sus hombros como principales sospechosas del crimen, y ellas, movidas por la curiosidad y la incertidumbre, comenzarán una investigación paralela para descubrir quién es el asesino. Lo que nunca imaginaron es que, entre dulces, galletas y té, se ocultaban miles de secretos.
Un viernes cualquiera en la Arsonia, Agatha Cooper está dando una fiesta en el apartamento 5ºB para celebrar su septuagésimo primer cumpleaños. Risas, música y muchos dulces es lo único que se cuece en el lugar aquella noche tranquila, hasta que el teléfono fijo suena avecinando una muerte, a través de él sólo son capaces de escuchar los últimos jadeos del portero del edificio que ha muerto apuñalado en la yugular. Las miembros de la Sociedad del Cliché no dejarán pasar la oportunidad de investigar el crimen junto con la Policía de Torquay, donde se toparán con nuevos enigmas, nuevos cotilleos y muchos secretos. El edificio esconde muchos más crímenes de los que ellas creen en primera instancia.