Through my sixth decade of life, I saw computers arrive to my life when all my world were of paper and ink. I don't know how or when, but at some time the lines turned into pixels and escaped to that digital land. My sketchbooks are now deserted and the breeze of loneliness blows inclemently into my pens and inkwells.
My drawings never returned to my sketchbook, so I had no choice, went in search of them and meet them again in that land. How I miss my inkpen!
A lo largo de mi sexta década de vida, vi llegar los ordenadores a mi vida cuando todo mi mundo era de papel y tinta. No sé cómo ni cuándo, pero en algún momento las líneas se convirtieron en píxeles y escaparon a esa tierra digital. Mis cuadernos de bocetos están ahora desiertos y la brisa de la soledad sopla inclemente en mis plumas y tinteros.
Mis dibujos nunca volvieron a mi cuaderno de bocetos, así que no tuve más remedio que ir en su busca y reencontrarme con ellos en esa tierra. ¡Cómo echo de menos mi tintero!