Diseño del proyecto
En los últimos años se ha incrementado el número de mujeres en las instituciones democráticas después de haber estado subrepresentadas durante gran parte de la vida republicana de los sistemas políticos. Ese mayor número de mujeres como legisladoras ha incrementado la representación política descriptiva, pero esta transformación numérica no necesariamente ha supuesto mayor poder efectivo de las mujeres cuando ejercen sus cargo de elección. La evidencia empírica muestra que más mujeres en los cargos no ha implicado más mujeres con poder real para tomar decisiones, modificar la agenda pública e impulsar políticas de cambio que permitan reducir la desigualdad de género: una mayor representación descriptiva no se ha convertido en una mayor representación sustantiva de las mujeres.
Esto significa que la comprensión del fenómeno de la representación en sus distintas dimensiones sigue siendo deficiente y el estado actual del conocimiento no permite identificar con claridad cuál es la relación entre las dimensiones de la representación establecidas por Pitkin (1967) ni qué condiciones son necesarias o suficientes para lograr la representación efectiva de las mujeres. En particular, a la luz de las investigaciones previas (Freidenberg et al., 2022; Gilas, en prensa) se sabe que el incremento de la representación descriptiva depende de la dimensión formal de la representación, pero no necesariamente permite un incremento en la representación simbólica y/o sustantiva de las mujeres.
Ante esa situación, identificada por la literatura comparada, resulta necesario explorar los factores que determinan las condiciones en las que las mujeres ejercen la representación sustantiva y que permiten (o no) que se de la articulación y la materialización de los intereses de las mujeres. Para ello, se pretende sostener una discusión teórica que permita delimitar con mayor precisión las fronteras del concepto de la representación generizada, en particular en cuanto a la existencia -o no- de intereses comunes de las mujeres, y proponer una estrategia metodológica para su medición. Asimismo, se propone elaborar un estudio comparado de la representación sustantiva de las mujeres en los ocho países latinoamericanos con diferente nivel de representación descriptiva de las mujeres (Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Perú).
En el desarrollo de la investigación se pretende comprobar o refutar las hipótesis donde la variable “representación sustantiva de las mujeres” puede ser explicada por el nivel de representación descriptiva de las mujeres, por el nivel de la representación simbólica de las mujeres, por la presencia de diputadas feministas y diputados igualitaristas en los congresos, por los niveles de desarrollo económico de las sociedad y por los niveles de igualdad económica existentes en las sociedades. En este sentido, esta investigación busca explorar en qué medida variables institucionales, actitudinales y económicas inciden sobre los niveles de representación sustantiva de las mujeres en los sistemas democráticos.
El proyecto parte de los trabajos previos realizados en el marco del proyecto PAPIIT IA301821 (Gilas, 2022), así como de otros proyectos (Freidenberg et al., 2022; Freidenberg y Gilas, 2022) que han permitido elaborar las bases de datos sobre las dimensiones formal, descriptiva y simbólica de la representación de las mujeres en la región. La realización de este estudio permitirá completar el análisis multidimensional de la representación de las mujeres en América Latina, contribuyendo a la literatura comparada en cuanto a la comprensión multidimensional del fenómeno de la representación política de las mujeres y a las relaciones existentes entre las dimensiones descriptiva, simbólica y sustantiva de la representación. Al mismo tiempo, a partir de los datos obtenidos, el estudio proporcionará elementos para elaborar recomendaciones de políticas públicas que pudieran contribuir a la construcción de la igualdad de género en las democracias latinoamericanas.
Objetivo general
El objetivo general de la investigación es describir la construcción de la representación sustantiva de las mujeres en los países de América Latina y explorar en qué medida los factores institucionales, actitudinales y económicos inciden sobre la representación sustantiva de las mujeres.
Objetivos específicos
Discutir una conceptualización de representación sustantiva de las mujeres desde el enfoque del neoinstitucionalismo feminista.
Elaborar una herramienta metodológica que permita la evaluación de la representación sustantiva de las mujeres en perspectiva comparada.
Elaborar las bases de datos para el análisis de la representación sustantiva de las mujeres a nivel legislativo nacional en América Latina.
Evaluar la representación sustantiva de las mujeres en los legislativos nacionales en los países de América Latina aplicando para todos los casos la misma herramienta metodológica.
Identificar, a partir de la teoría y del estudio comparado, las posibles explicaciones de la relación entre la representación sustantiva, simbólica y la descriptiva, para así encontrar las maneras en las que obstaculiza la realización de las intereses de las mujeres.
Explicar por qué algunos países con alta representación descriptiva no logran una alta representación sustantiva de las mujeres.
Identificar las buenas prácticas que fortalecen la representación sustantiva de las mujeres a nivel legislativo nacional en la región.
Generar recomendaciones para los cambios legislativos y para la elaboración de las políticas públicas que pudieran contribuir a una mayor representación sustantiva de las mujeres y a la construcción de una democracia paritaria.
Estrategia de investigación
El estudio pretende describir los avances en la construcción de la representación política sustantiva de las mujeres en América Latina para explicar por qué la presencia de las mujeres en los órganos de representación no se traduce, necesariamente, en la capacidad real de expresar y realizar los intereses de las mujeres.
Para ello, es necesario definir un índice que permita medir los niveles de representación política sustantiva de las mujeres. En forma preliminar, se pretende explorar como posibles dimensiones de representación sustantiva los siguientes tres elementos: 1) presencia en los espacios del poder; 2) articulación de intereses de grupo; y 3) traducción de esos intereses en políticas (con base en Escobar-Lemmon y Taylor-Robinson, 2014).
La literatura moderna señala que la sola presencia de las mujeres en los órganos representativos no implica necesariamente que se presente un avance en cuanto a la igualdad de género. Los números no tienen efectos mágicos y que el incremento en la representación política de las mujeres no tiene como un resultado natural y directo la construcción de una representación sustantiva (Childs y Krook, 2008). Parece que otros factores, como oportunidades y limitaciones de la afiliación partidista (Childs, 2004), membresía en los comités legislativos (Norton, 1995), normas institucionales (Rosenthal 1998), falta de experiencia legislativa (Cowley y Childs, 2003), así como los factores externos, pueden resultar determinantes para el desempeño de las mujeres legisladoras (Childs y Krook, 2008).
Como se espera que el incremento en el número de mujeres que ocupan cargos en los órganos representativos se traducirá, eventualmente, en una representación política que refleje los intereses de las mujeres, se analizará la relación entre la representación descriptiva, simbólica y sustantiva.
La representación descriptiva se medirá a partir de la proporción de mujeres que ocupan escaños en los parlamentos nacionales, con base en los datos de la Unión Inter-Parlamentaria. La incorporación de esta variable pretende atender la posibilidad de que las cuotas de género pudieran, a largo plazo, generar cambios culturales y en el funcionamiento de la política que conllevarían a fortalecer la igualdad y ciudadanía plena también en otros ámbitos.
La representación simbólica, entendida como la manera en la que se ejerce el poder político, en el sentido metafórico y en el sentido práctico, se medirá a través la presencia de las mujeres en los espacios que encarnan el liderazgo, el poder y la influencia sobre los trabajos de los órganos legislativos y a través de la existencia de las reglas generizadas al interior de los parlamentos. Cabe señalar que para estas dos dimensiones se cuenta ya con las bases de datos, elaboradas en el marco del Proyecto UNAM-DGAPA-PAPIT IA301821.
La representación sustantiva se medirá a partir de los avances en la articulación y materialización de los intereses señalados por la literatura como centrales y compartidos por todas las mujeres: la participación de las mujeres en la toma de decisiones (Philips, Beckwith, 2014), la maternidad y el parto (aunque no el aborto que suele ser disputado incluso entre las mujeres) (Philips, 1995), así como la vida libre de violencia (Beckwith, 2014). El análisis de los avances logrados en estos rubros permitirá dimensionar el grado en el que se logra materializar la representación sustantiva de las mujeres.
Por otro lado, es posible que una mayor representación sustantiva sea originada por una serie de políticas públicas encaminadas a generar una sociedad más igualitaria, en especial para las mujeres. Por ello, se pretende analizar si una sociedad mayormente igualitaria en términos económicos y sociales fortalece la capacidad de las mujeres de influir en las decisiones públicas. Por ello, se propone medir los efectos de las políticas públicas a partir de Global Gender Gap del World Economic Forum, que toma en cuenta tres variables correspondientes a ámbitos fundamentales para la construcción de la igualdad de género: 1) participación y oportunidades económicas (participación laboral, igualdad de salarios), 2) acceso a la educación (básica, media superior y superior) y 3) condiciones de supervivencia y salud (proporción de géneros al nacer, expectativa de vida) (Global Gender Gap 2018).
Las variables de control son igualdad social y consolidación democrática. La primera parte de una posible explicación de que un mayor nivel de representación sustantiva de las mujeres podría ser el resultado de la construcción de una mayor igualdad social en general. En este sentido, podría existir una correlación entre mayor igualdad económica y la igualdad política entre los hombres y mujeres. La segunda variable de control refleja la posibilidad de que las democracias consolidadas hayan podido, a largo plazo, generar sociedades más igualitarias. Una democracia consolidada debería generar mayor protección de derechos de las personas y mejores condiciones de autorrealización de las personas, con lo que tendrían que verse beneficiadas también las mujeres, resultando en una representación política sustantiva.
La hipótesis propuesta asume que, para lograr la construcción de la representación sustantiva, es indispensable generar políticas públicas encaminadas a modificar no solamente las condiciones políticas, sino también las socioeconómicas y culturales determinantes para las relaciones entre los géneros. El punto de partida es que el acceso a cargos políticos, en especial legislativos no conlleva a la modificación de las estructuras del poder que permitan a las mujeres ejercer su agencia de manera efectiva. En este sentido, la igualdad social y la consolidación democrática tampoco serían suficientes para producir una representación sustantiva, ya que esta requiere de modificación de las estructuras del poder y de los patrones culturales definidos por los roles de género presentes en una sociedad.
Para cumplir con el objetivo general de la investigación, esto es, describir la construcción de la representación sustantiva de las mujeres en los países de América Latina y explicar por qué algunos países con alta representación descriptiva no logran una alta representación sustantiva de las mujeres, se propone una estrategia metodológica que permita la articulación cuidadosa y coherente de los estudios de caso propuestos. La estrategia metodológica divide la realización de la investigación en tres etapas que corresponden a la articulación conceptual y metodológica, la empírica y la de aprendizajes y difusión.
En la primera etapa de la investigación se pretende la elaboración de la conceptualización y operacionalización de la representación sustantiva de las mujeres. Se trata de la elaboración del marco teórico y de una herramienta de medición que después serán aplicadas al análisis de los casos de la construcción de la representación sustantiva en los legislativos nacionales de los ocho países de la región. Se pretende formular una propuesta de definición de la representación simbólica que se enfoque en la capacidad de las mujeres de articular y materializar sus intereses, pues de ello depende la capacidad de las mujeres de influir en las decisiones públicas.
Una vez culminada la conceptualización, se propondrá un índice de medición de la representación sustantiva de las mujeres que se tomará como la base para la realización de los estudios de caso seleccionados a partir del tipo de régimen electoral de género. En esta fase de la investigación se estudiarán los países que han aprobado algún tipo de paridad de género en el registro de candidaturas a nivel nacional o federal (Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Perú), entendiendo que el tipo de régimen electoral de género varía y ello permite seleccionar casos de alto nivel de fortaleza de ese régimen (México, Bolivia, Costa Rica); nivel medio (Argentina, Ecuador, Perú) y nivel bajo (El Salvador, Brasil). Se pretende analizar la representación simbólica en la última legislatura completa de cada país.
Los estudios de casos, además de emplear el índice, ahondarán sobre las particularidades de cada contexto nacional. De esta manera se recurrirá al empleo de métodos mixtos, que permiten fortalecer la calidad de los análisis al recolectar datos cuantitativos y cualitativos y lograr un balance entre cierto nivel de generalidad requerido por los estudios comparados con la profundidad que ofrecen los estudios de caso. La conceptualización y la herramienta de medición serán discutidos en los seminarios internos, con el objetivo de contar con retroalimentación de las participantes y fortalecer el diseño metodológico del estudio.
En la segunda etapa se elaborarán las bases de datos para los países que comprende el estudio y se procederá a la elaboración de los análisis de caso. La información contenida en la base de datos reflejará los indicadores seleccionados para la medición de la representación sustantiva en los ocho países de América Latina. Posteriormente, con base en la metodología propuesta y partiendo del análisis de los datos reunidos, se procederá a la elaboración de los estudios de caso de los países de la región.
En una tercera etapa se procederá a la integración de la obra y a la elaboración, a partir de los resultados encontrados, de las recomendaciones que permitirán fortalecer la representación sustantiva de las mujeres a nivel legislativo nacional en los países de la región. Asimismo, en esta etapa se intensificarán las actividades de divulgación del proyecto, a través de la organización de los espacios de diálogo y discusión, así como utilizando las herramientas digitales para la difusión de contenidos específicos que ayuden en la discusión pública y la transferencia de conocimiento a la opinión pública.