Hallazgos de la investigación
El proyecto UNAM-DGAPA-PAPIIT IA302523 Representación sustantiva de mujeres en América Latina ha generado evidencia empírica significativa sobre las dimensiones formal, descriptiva, simbólica y sustantiva de la representación política femenina. A través del análisis comparado de ocho países (Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Perú) entre 1990 y 2023, la investigación revela hallazgos que desafían concepciones tradicionales sobre la representación política y aportan nuevos marcos analíticos para su comprensión.
Sobre la representación descriptiva
La investigación confirma que los regímenes electorales de género son determinantes fundamentales para incrementar la presencia de mujeres en espacios legislativos. Sin embargo, su efectividad depende de la interacción entre al menos tres factores críticos:
- La fortaleza del diseño institucional, especialmente la presencia de mandatos de posición, sanciones por incumplimiento y ausencia de válvulas de escape
- El tiempo transcurrido desde su implementación, evidenciando la importancia del aprendizaje y adaptación institucional
- La configuración del sistema electoral más amplio, particularmente las características de las listas, la magnitud de los distritos y los métodos de asignación de escaños
El análisis estadístico reveló que la fortaleza del régimen electoral de género (IFREG) muestra un efecto positivo significativo sobre la representación descriptiva. Más revelador aún, la antigüedad de las cuotas emergió como el predictor más fuerte, subrayando la importancia del aprendizaje institucional. Contrariamente a expectativas teóricas previas, el desarrollo económico no mostró un efecto significativo sobre la representación descriptiva.
Los datos evidencian un proceso de transformación gradual en la región: mientras en 1990 la representación femenina promedio apenas superaba el 8%, actualmente países como Bolivia (53.1%), México (48.2%) y Costa Rica (45.6%) han alcanzado o se aproximan a la paridad numérica, producto de reformas institucionales progresivas que han ido cerrando brechas y eliminando obstáculos.
Sobre la representación simbólica
La investigación identifica una paradoja fundamental: el incremento en la representación descriptiva no se traduce automáticamente en mayor poder efectivo dentro de las instituciones legislativas. El análisis de la representación simbólica, operacionalizada a través del Índice de Representación Simbólica (IRS), revela patrones complejos que desafían la noción de una relación lineal entre presencia y poder.
Tres hallazgos fundamentales emergen respecto a la representación simbólica:
1. La ausencia de una relación lineal entre presencia numérica y poder efectivo evidencia que el incremento en la proporción de legisladoras no garantiza automáticamente mayor capacidad de incidencia política. México, con 48.2% de representación descriptiva, muestra el IRS más alto (0.60), mientras que Bolivia, con 53.1% de representación descriptiva, exhibe un IRS significativamente menor.
2. Existe un umbral crítico alrededor del 35% de representación descriptiva, por encima del cual la variación en el IRS se amplifica significativamente, reflejando que las dinámicas institucionales se tornan más complejas una vez superada esta proporción.
3. La presencia de "casos desviados" como Argentina, que con alta representación descriptiva (40.16%) muestra un IRS sorprendentemente bajo, confirma que factores institucionales específicos pueden facilitar u obstaculizar la traducción de presencia numérica en poder efectivo.
El análisis identificó además patrones persistentes de segregación horizontal en las comisiones parlamentarias. Existe una brecha sistemática de 13.6 puntos porcentuales entre la participación de mujeres en comisiones "blandas" (56.3%) y "duras" (42.7%). Esta segregación opera como un mecanismo de reproducción del poder simbólico que trasciende la mera distribución numérica.
Sobre la representación sustantiva
El análisis de 1,747 iniciativas legislativas presentadas en los ocho parlamentos estudíados revela dinámicas complejas en la materialización de la representación sustantiva. Del total de iniciativas analizadas, solo el 13.3% fueron aprobadas, mientras que el 70.1% permanecen pendientes y 16.5% fueron rechazadas, evidenciando obstáculos significativos en la traducción de presencia en influencia efectiva.
Entre los hallazgos más relevantes destacan:
- Las iniciativas presentadas por coaliciones mixtas muestran una tasa de éxito significativamente mayor (24.6%) en comparación con las presentadas individualmente por mujeres (14.1%) u hombres (4.38%), subrayando la importancia de la construcción de alianzas transversales.
- Existe una marcada concentración temática: las iniciativas sobre violencia de género (59.7%) predominan significativamente frente a aquellas relacionadas con participación política (18%) y derechos reproductivos (6.1%), revelando la existencia de "jerarquías temáticas" donde ciertos aspectos de la agenda de género enfrentan mayores resistencias institucionales.
- La relación entre representación descriptiva y sustantiva no es lineal. El análisis multivariado reveló una paradoja: mientras la presencia numérica muestra un efecto positivo sobre las tasas de aprobación legislativa, se observa una relación negativa con la proporción de iniciativas presentadas por legisladoras, sugiriendo que en contextos de mayor representación descriptiva, las mujeres pueden adoptar estrategias más selectivas y colaborativas.
- Los datos sugieren la existencia de una "paradoja de la institucionalización": en contextos de alta institucionalización, la diversidad ideológica entre las legisladoras emerge más claramente, resultando en aproximaciones contrastantes a la representación sustantiva. Esto explica por qué países con niveles similares de representación descriptiva muestran variaciones significativas en el Índice de Resultados de la Representación Sustantiva (IRRES).
Interrelaciones entre dimensiones
Uno de los hallazgos más significativos es la identificación de complejas interrelaciones entre las diferentes dimensiones de la representación política. El análisis evidencia que:
- La dimensión formal, manifestada en el régimen electoral de género, establece las condiciones básicas para el acceso de las mujeres a la representación, pero su efectividad está mediada por procesos de aprendizaje institucional y factores contextuales.
- La representación simbólica opera como un puente crucial entre la presencia numérica y la capacidad de incidencia efectiva, determinando el acceso a recursos y posiciones estratégicas necesarias para promover agendas transformadoras.
- La representación sustantiva no responde a un modelo simple de "masa crítica", sino que depende de la capacidad de construir coaliciones efectivas, navegar estructuras institucionales y superar resistencias diferenciadas según el tipo de iniciativa.
- Las resistencias institucionales evolucionan en respuesta a los avances en representación, manifestándose en formas cada vez más sofisticadas de exclusión y, en casos extremos, en violencia política por razones de género.
Estos hallazgos contribuyen a una comprensión más matizada de la representación política de las mujeres, evidenciando tanto los significativos avances logrados en la región como los obstáculos persistentes para una democracia verdaderamente paritaria. La investigación demuestra que el fortalecimiento de la representación política femenina requiere no solo incrementar la presencia numérica, sino también transformar las estructuras de poder institucional y crear las condiciones para una incidencia efectiva en las políticas públicas.