He brindado atención y consultoría psicológica desde hace varios años. Atiendo pacientes en forma presencial, a través de mis talleres, conferencias y fue a través del internet que comenzaron a contactarme personas de lugares remotos manifestando interés en comenzar terapia a través de teléfono o vídeoconferencia, debido a que no contaban con un psicólogo en su localidad, o se veían imposibilitados psíquica o físicamente para concurrir a un consultorio, o preferían hacer terapia conmigo por una simple razón de elección.
Algunas personas de otras ciudades y países comenzaron a contactarme y casi sin darnos cuenta estábamos realizando sesiones de terapia a distancia que mantenían las características esenciales requeridas para que el proceso terapéutico funcione. De hecho, con algunas ventajas por sobre las sesiones presenciales. Luego de más de 5 años de experiencia realizando terapia a distancia, puedo concluir que este método puede llegar a ser terapéuticamente tan eficaz como la terapia presencial en consultorio.
Basado en mis conocimientos específicos en Tecnologías de la Comunicación y la Información y educación a distancia, he desarrollado un sistema integral de atención psicológica a distancia, utilizando Internet como base. Inicialmente, la persona consulta por e-mail, desde el formulario de contacto o por teléfono y se le suministra la información requerida. En caso que la persona decida establecer su primera sesión, se coordina un horario conveniente dentro de las opciones disponibles (que son más variadas que en consultorio presencial) al igual que la metodología de pago preferida, existiendo variedad de opciones de pago según la ubicación geográfica de cada paciente (primordialmente pay pal). Además se acuerda la forma en que se establecerá la comunicación, asistiendo de manera previa en cuestiones técnicas al paciente en caso de requerirlo.
La frecuencia usual de las sesiones es igual que en el consultorio, una vez por semana o cada 2 semanas. La sesiones suelen tener una duración de 45-60 minutos.
Honorarios y formas de pago
Los honorarios por terapia a distancia son similares a los que cobro en la consulta presencial. Comparativamente suelen ser muy accesibles para residentes en otros países (USA, Europa) en donde el valor de las sesiones es más elevado. Las formas de pago se amplían debido a las posibilidades tecnológicas de hoy en día: Paypal, Western Union, transferencias bancarias son algunas de las opciones; prácticamente no existen límites geográficos. Solo evidenciar su transferencia o depósito y listo.
Elevado nivel de asistencia a las sesiones / Continuidad de la terapia
Durante el proceso de la terapia, en algún momento, a partir del trabajo de ciertos puntos claves, aparecen lo que algunos teóricos llaman "resistencias". Una de las maneras en que el paciente las manifiesta en la terapia presencial es la cancelación o falta a las sesiones. Si bien estas resistencias son esperables, constituyen una postergación del avance del proceso de mejora. Cuando hay esta sensación, cualquier motivo es válido: Lluvia, frío, calor, quedarse dormido, problemas de tránsito, etc. En la terapia a distancia existen menos “excusas”; si la persona no hace la sesión generalmente es porque tiene motivos reales, que no tienen que ver con resistencias sino con acontecimientos eventuales. La continuidad hace que el progreso de la terapia se dé a mayor velocidad.
Flexibilidad de horarios
Brindo atención a pacientes en varios países con sus consiguientes diferencias horarias. Siempre se busca la manera de encontrar un espacio temporal conveniente. El tiempo de las sesiones es de alrededor de 45-60 minutos usualmente. Sin ser una regla, se intenta encontrar un horario fijo (mismo día, misma hora, todas las sesiones). La razón de ello es generar una regularidad que no afecte la rutina de la persona con cambios semana a semana.
Idioma / Idiosincrasia
La terapia se realiza en español e inglés, apunta a responder tres tipos de demandas:
(1) Personas de origen latinoamericano que han emigrado a otros países y necesitan comenzar una terapia, precisando un psicólogo que comprenda el contexto de su realidad anterior vivida en su país de origen y su contexto actual en otro país. En el proceso terapéutico se tiene que dar la espontaneidad del lenguaje, por lo que un psicólogo de origen latinoamericano tiene más posibilidades de comprender los giros idiomáticos, las bromas, el bagage cultural, etc.
(2) Personas que emigraron a otros países y que luego de un tiempo van a volver (temporal o permanentemente) a su país de origen, lo cual puede causar crisis o revivir problemáticas no resueltas, que dejaron al partir.
(3) Personas que residen en México que por cuestiones de distancia, movilidad u horarios no pueden realizar sesiones presenciales en el consultorio.
Eficacia y eficiencia terapéutica
El objetivo funcional de la terapia se ve cumplido en las sesiones a distancia. Se crea el mismo contexto terapéutico que en el consultorio. La persona puede experimentar las distintas fases de la terapia, aún a través de la comunicación a distancia (procesos de contención, análisis profundo, regresión, etc.). Esto se da porque el cuerpo del analista es su voz, no importa si está o no presente físicamente. Es decir, la terapia a distancia, bien implementada, es tan eficaz como la terapia presencial, pero suele ser más eficiente debido a la continuidad citada anteriormente por el elevado nivel de asistencia a las sesiones.
Comodidad
El vehículo es la palabra, por lo que todos los elementos que permitan una mayor apertura y fluidez comunicacional son positivos para el proceso terapéutico. Es necesario que el sujeto se apropie del espacio de terapia. En la terapia presencial en consultorio, los pacientes buscan manipular el espacio brindado para lograr un “estado de confort” (algunos se quitan los zapatos, otros acomodan los almohadones, se sientan de determinada manera, etc.). Estando en su propio espacio, el proceso de apropiación ya está hecho.
Disponibilidad
En mi forma de trabajo habitual los pacientes tienen acceso a mi cuando lo necesitan (aparte de las sesiones habituales). Esta disponibilidad se mantiene en los pacientes en terapia a distancia. Los pacientes pueden comunicarse y, si la urgencia lo amerita, se puede coordinar una sesión extra para ese momento o ese mismo día. Esto hace que los procesos de contención sean más efectivos porque la demanda se resuelve en el momento. No tengo inconvenientes en que sea un día feriado o un fin de semana siempre y cuando sea previamente agendado.
El avance de la tecnología nos permite acercarnos cada vez mas, sin perder la calidad de comunicación, esto es un gran beneficio para la psicología, ya que permite alcanzar a mas personas y poder proveerles de ayuda terapéutica, a pesar de la separación y distancias, entre sus beneficios están:
NOTA: Cuando ya se haya diagnosticado un trastorno psicológico grave, es preferible que la persona reciba su terapia de forma tradicional, para evaluar diferentes aspectos del tratamiento.