Para la mayoría de las personas, consultar a un psicólogo y comenzar la psicoterapia es una decisión difícil. Todo esto es normal, porque a pesar de los avances, todavía hay cierta desinformación, y acudir al psicólogo sigue siendo un tabú, a pesar de que una buena psicoterapia puede ayudar a muchas personas a lidiar con sus dificultades emocionales, siendo un poderoso motivador para el cambio personal.
Ir al psicólogo es una cuestión muy personal, te ayudamos en tu decisión con algunos indicios clave.
1. Atraviesas una crisis personal
La vida puede traernos situaciones difíciles que desbordan nuestros recursos personales para afrontarlas. Una ruptura sentimental, divorcios, infidelidades, crisis laborales, la muerte de un ser querido, rupturas o crisis con amigos, familiares, hijos… También podemos haber estado sometidos a situaciones de gran impacto emocional, como accidentes, malos tratos, desastres más o menos cercanos.
2. El malestar y las emociones desagradables invaden tu día a día
Muchas personas no consiguen sentirse bien de manera estable y arrastran un malestar emocional persistente conviviendo con sentimientos como la apatía, desánimo, insatisfacción o vacío, miedos irracionales, como el miedo a la muerte, a conducir, a los espacios pequeños; cambios de humor y el sentirse frecuentemente irascible o irritable, o culpable, avergonzado, etc.
3. Tus pensamientos te agobian o limitan
Cuando tenemos pensamientos negativos, obsesivos, circulares o catastrofistas puede ser un buen momento para ir al psicólogo. Muchas veces lo que nos decimos, nuestros diálogos internos, son ideas o mensajes críticos hacia nosotros mismos y hacia los demás. También es frecuente que no paremos de darle vueltas a las cosas, desde las más complejas a las más simples y dudemos constantemente de cada decisión que debemos. Estas son las obsesiones, un síntoma psicológico común y limitante. Igualmente, nuestra mente puede irse al pasado o al futuro añorando algo que ya no tenemos, o por el contrario vivir obsesionado con un futuro que nunca acaba de llegar.
4. No consigues hacer lo que te propones o tienes conductas perjudiciales
No somos capaces de regular nuestras conductas. Frecuentemente, aunque tenemos claro que hay hábitos que no nos vienen bien (adicciones, peleas, malos hábitos), no conseguimos dejar de hacerlo.
5. Tus relaciones no van bien
Como seres sociales que somos, los problemas en las relaciones con parejas, amigos, compañeros, familiares, son un tema fundamental que se trabaja en terapia.
6. Tienes problemas en el trabajo
Según los estudios sobre salud psicológica y trabajo de la Organización Mundial de la Salud, el trabajo puede ser una fuente de bienestar, pero también puede acarrear problemas psicológicos. Así, los problemas en las relaciones con compañeros o jefes (desencuentros, luchas de poder, agresividad…), generan miedo y frustración.
7. Tu cuerpo habla y se enferma
Cuando estamos estresados o en malestar, nuestro cuerpo suele sufrir las consecuencias. Una vez descartadas las causas médicas, muchas personas acuden a consultas de psicología por motivos psico-somáticos. Así, podemos tener cansancio, agotamiento, problemas de sueño, migrañas, dolores musculares o estomacales. Los niveles prologados de estrés generan consecuencias en nuestro cuerpo que es preciso atender.
8. Padeces algún trastorno psicológico
Los problemas psicológicos más frecuentes son la ansiedad, la depresión, las fobias o miedos irracionales. También los trastornos de personalidad son motivo para ir al psicólogo, como el Trastorno Límite de Personalidad, Trastorno Obsesivo-compulsivo, etc.
9. Has vivido experiencias traumáticas en tu niñez
Cuando hemos vivido alguna situación traumática en la infancia es recomendable ir al psicólogo para resolver las posibles secuelas. Así pueden ser situaciones de abuso, maltrato, acoso, violencia, negligencia o abandono. Estas situaciones suelen dejar huella en las personas, y tener una influencia en los comportamientos adultos que es necesario resolver.
El psicólogo también ayuda a los que están “sanos”
Seguramente has escuchado frases como: "¿Por qué debería ir a terapia si no estoy loco?" o "Mis problemas no son tan graves". Hay una tendencia equivocada a pensar que pedir ayuda es un signo de debilidad y muchas veces olvidamos que el dolor es inherente al ser humano. Por lo general, la gente piensa que el tratamiento sólo se recomienda para personas con problemas psicológicos. En realidad se recomienda para todos, porque incluye la salud mental en general y se extiende a la prevención, la educación y el autoconocimiento. Esto significa que cualquier persona que esté completamente saludable puede acudir al tratamiento para encontrar ayuda en su desarrollo, crecimiento y autoconocimiento; ser más consciente, pacífico y más feliz.
Ventajas de asistir a terapia
A) Proporciona estabilidad y paz mental
La psicoterapia es ideal cuando vivimos algunas situaciones que no se han resuelto, nos sentimos incómodos, nos falta el control de nuestras vidas o emociones, o simplemente, queremos mejorar y desarrollar completamente. "La terapia es una profundización en el conocimiento de ti mismo porque aprendes cómo funcionan tu mente y tus emociones, cosa que no todo el mundo sabe.Cinco personas nos cuentan sus experiencias con la psicoterapia y demuestran lo valiente que es ir a terapia
ellos.
B) Ayuda a transformar tus creencias limitantes
Cambiar los pensamientos disfuncionales que nos hacen sentir mal nos enseña cómo manejar mejor nuestras emociones, deshacernos de los hábitos negativos y poner los saludables en su lugar. También incluye patrones familiares que repetimos sin darnos cuenta, sintiéndonos atrapados desde pequeños, para elegir conscientemente. “Nos ayuda a encontrar las herramientas que necesitamos para seguir creciendo, aclara nuestros pensamientos y sentimientos. Es una oportunidad para cambiar, evolucionar y entender que estamos cambiando como los seres vivos que somos. También ayuda a detectar desencadenantes y reacciones emocionales. Empezamos a dejar de repetir los mismos errores y a alejarnos de todo obstáculo que no permite vivir plenamente.
C) Te brinda un espacio seguro para escuchar tu voz sin juzgarte
Los terapeutas están de acuerdo en que para poder escucharse a sí mismo, es importante poder hablar en voz alta. Solo así podremos avanzar y sanar. En resumen, un espacio seguro, donde se siente escuchando sin sentirse evaluando.
D) Mejora tus relaciones con los demás y contigo mismo
Para amar y apoyar a los demás, primero debes hacerlo contigo mismo. Dejas de menospreciar las acciones de los demás y conviertes lo que te molesta en la otra persona en una pregunta sobre ti mismo. También afirman que nos instruye a alejarnos de lugares, personas y conversaciones en las que no queremos participar sin sentir culpa.
E) Desarrollar la autoestima y la autoconciencia
“Te guía hacia un autoconocimiento profundo de por qué eres quien eres. Acudir a un psicólogo es una forma de cuidarte y centrarte en ti mismo”. Identificas tus habilidades, cualidades, dificultades y debilidades para guiarlos a mejorar su calidad de vida. Es una manera de pasar un tiempo a solas, hablando de tus problemas, tus angustias, tus deseos...
F) Ayuda a darte cuenta de tus fortalezas y debilidades para vivir la vida al máximo
Los sentimientos reprimidos, tarde o temprano, saldrán a la luz. Los sentimientos y el dolor no declarados eventualmente se acumulan en el inconsciente y cuando se cumplen ciertas condiciones, estallan; por lo que es importante que aprendamos a reconocer nuestros sentimientos para afrontar nuestros problemas
G) Proporcionar recursos para afrontar y gestionar la adversidad
Te ayuda a desarrollar tus herramientas y habilidades para lidiar con las situaciones que te rodean y sentirte mejor. Pasas de quejarte y culpar a asumir la responsabilidad. Son herramientas que no solo te permiten resolver problemas actuales, sino también problemas que puedan surgir en el futuro. Además, este autoconocimiento te enseña así a llevar mejores relaciones con los demás.
H) Te ayuda a conocerte y comprenderte mejor
Te puede dar control sobre cómo te sientes frente a diferentes situaciones que se presentan a lo largo de tu vida. Te ayuda a comprender tu pasado e integrarlo en el presente. En resumen, estás renunciando a tu experiencia de vida. Esta es una forma de entender lo que realmente te está sucediendo y aclarar tu objetivo de la vida. El psicólogo puede ayudarte a encontrar tu camino y explicaciones de lo que le está sucediendo. A veces no necesitamos respuestas sino preguntas que puedan movilizarnos y activar nuestra creatividad.
Más de 20 años de experiencia profesional.
Profesor en la Universidad de Guadalajara en las materias de Psicolingüística Evolutiva, Trastornos del lenguaje y Lenguaje y Cognición.
Terapeuta de lenguaje en la Unidad de Atención en Neurociencias de la Universidad de Guadalajara en su extensión de Logopedia y Coordinador de la misma.
Psicoterapeuta en Consultorio particular.
Consultor Académico en Ediciones SM. Capacitador docente, consultor académico y pedagógico en colegios particulares de seis estados de la república.
Colaboración en la elaboración del material de Evaluación diagnóstica y final en el Proyecto de Activación de las Inteligencias de Ediciones SM.