La adolescencia es la fase entre la infancia y la edad adulta, caracterizada por numerosas transformaciones y la búsqueda del sentido de sí mismo, los otros, el mundo. Nuestro objetivo es aportar herramientas para la gestión emocional, habilidades sociales y el comportamiento.
Lo más habitual es que quien demanda la intervención no sea el o la propia adolescente, si no su padre, madre o persona a cargo. Sin embargo, el grueso de la intervención será con el o la adolescente en la mayoría de los casos. Además, desde PR trabajamos con la familia, con el fin de generalizar los aprendizajes obtenidos con la psicoterapia.
En el caso de adolescentes entre 13 y 16 años de 12 años, se informa a los padres. Pero hay que informar también al niño e intentar buscar su asentimiento (que esté de acuerdo), aunque no tenga capacidad de decidir. Entre los 12 y 16 años es un deber del médico informar también al adolescente pues, en caso de que tenga madurez suficiente, éste puede decidir aunque el consentimiento corresponde a los padres.
Modificación de conducta (control de esfínteres, mal comportamiento, gestión de la ira...)
Estrés escolar y rendimiento académico o problemas de aprendizaje
Mejorar relaciones (familia y amigos) y la comunicación
Apego y formas de vincular
Ansiedad
Fobias o miedos
Tristeza o depresión
Autoestima o inseguridades
Identidad y autoconocimiento
Estimular el desarrollo y la independencia
Gestión emocional
regulación del sueño
Acoso escolar
Problemas de atención e hiperactividad (TDA, TDAH)
Alimentación
Adicciones
Duelo (perdida de un ser querido, divorcio de los padres, ruptura de pareja...)
video juegos y redes sociales
La duración de una terapia infantil depende de la complejidad y gravedad de los problemas.