Existen diversas técnicas de participación grupal, con las que se puede involucrar a las personas en actividades de aprendizaje o con las que es posible incentivar a los colaboradores a expresar sus conocimientos o puntos de vista.
Es una técnica de participación grupal en la que “los distintos integrantes de un grupo tienen la posibilidad de expresar sus opiniones sobre un tema de manera libre”.
Dentro del foro, todos tienen la oportunidad de manifestar sus opiniones y de debatir las contrarias, siempre y cuando sigan el orden indicado por el moderador, quien también señala el tiempo que cada interlocutor debe cumplir, para que los participantes puedan sentirse escuchados.
En este sentido, el manejo del tiempo del moderador es vital para el desenvolvimiento de la actividad, ya que esta técnica de participación grupal tiene la desventaja de que en ella suelen dominar la escena los más audaces, y quedan relegados los más tímidos.
El simposio es una técnica de participación grupal antigua, que se ha utilizado durante siglos y en la que, a diferencia del foro, los especialistas son quienes exponen sus opiniones sobre el tema en cuestión frente a un grupo de oyentes interesados en adquirir esos conocimientos.
En la técnica de participación grupal del simposio el rol del moderador también es fundamental, ya que es él quien da orden al uso de la palabra de los especialistas para lograr que la actividad no exceda el tiempo adecuado para que la atención del auditorio no se pierda.
Este método de participación grupal se puede aplicar como parte de las herramientas para clases virtuales, para reuniones en trabajos remotos, así como también en entornos comerciales.