Evaluación
Evaluación
Primero empezamos con los aspectos positivos
Una de las cosas que más me gustó fue que desde el primer día de clases, usted nos dijo que no era necesario copiar tanto en los cuadernos. Esto me emocionó, no porque no me guste hacerlo, sino porque estoy de acuerdo en que no es necesario llenar un cuaderno con más de 20 páginas para aprender. Simplemente estamos transcribiendo información que ni siquiera procesamos, mientras estamos distraídos escuchando música, viendo películas o series, o consumiendo otro tipo de entretenimiento. Copiar tanto no es efectivo ni necesario.
En lo personal, quiero resaltar que siempre se presentó como una maestra amable, creando un fuerte vínculo con sus estudiantes y siendo muy querida por ellos. Generaba una atmósfera de confianza, comodidad y seguridad, lo que nos permitía expresar nuestra creatividad y ser nosotros mismos. Nos brindaba la libertad de reír, hacer chistes, cantar y realizar actividades que nunca haríamos frente a otros maestros. Nos permitía ser nosotros mismo, pesar de todas las libertades, nunca hubo faltas de respeto ni desorden (excepto en 5to de Desarrollo B, ya que desde 4to no saben controlarse). Esto demuestra que para ser respetado y querido por los estudiantes no es necesario tener una actitud arrogante o egocéntrica, como algunos maestros. Se puede ser un buen maestro y a la vez ser chevere, y usted demuestra ese equilibrio siempre.
Una de las cosas que más valoro en el aspecto personal, es el que sea una maestra joven, siempre innovadora, empática, comprensiva, carismática y con nuevos métodos y enfoques para impartir la clase. Esto me hace sentir muy cómoda, ya que considero que es importante dar oportunidades a los maestros jóvenes, ya que son los que mejor se desempeñan y más se preocupan por los estudiantes. Podemos identificarnos más con ellos y sentirnos más a gusto, ya que compartimos intereses, formas de pensar, sentido del humor e incluso la manera de hablar y expresarnos. Esto facilita establecer vínculos con los profesores más nuevos y jóvenes.
Me sentí muy cómoda con el hecho de que siempre nos motivaba a dar lo mejor de nosotros mismos, fomentándonos a ser más creativos, a utilizar colores, materiales, lettering, cualquier cosa que nos permitiera explotar nuestra creatividad. Fue una de mis cosas favoritas, ya que como persona creativa tuve una experiencia muy desagradable el año anterior, al estar limitada y encasillada a hacer siempre lo mismo, sin poder usar colores ni letras bonitas, y realizando trabajos sin vida, personalidad o estilo, lo cual para mí es ridículo. En la escuela estamos para aprender, y si mi forma de aprender es decorando las cosas para hacerlas más atractivas, no debería haber problema. El hecho de que mi talento sumara en vez de restar fue algo que me gustó mucho.
En el ámbito profesional, debo decir que de todos los maestros que me han dado clases este año, usted es quien mejor explica. Su genuino interés por hacer la química divertida y comprensible para nosotros es increíble. El hecho de comprometerse tanto con nosotros, explicar de manera impecable temas complejos y lograr que los comprendamos, me hace sentir que no todo está perdido con el sistema educativo. Los maestros están para expandir sus conocimientos a través de su vocación, y veo que eso es algo que a usted le sobra y no todos los maestros poseen. Necesitamos más maestros como usted.
En primer lugar no me refiero a este apartado como "aspectos negativos", ya que siento que no hay, de todo el año escolar solo siento que hay una sola que se debe mejorar y ni siquiera es mala del todo.
Debo comenzar reconociendo que la química es una rama muy amplia y teórico-práctica. A veces, la mejor manera de probar o medir nuestros conocimientos es a través de exámenes, lo entiendo. Sin embargo, para la mayoría de los estudiantes, incluso la palabra "examen" nos causa cierta incomodidad. Siento que hay más formas de medir los conocimientos que no sean la clásica evaluación individual, como búsquedas del tesoro, debates, evaluaciones en pareja o en grupos, presentaciones, juegos, etc. Los exámenes resultan muy abrumadores, además de tener un gran peso en la nota final, y considero que una calificación no define mi desempeño como estudiante. Por lo tanto, creo que combinar las evaluaciones con otros métodos haría que la clase fuera mejor, o al menos no valorar tan alto los exámenes.