Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son medidas adoptadas por los líderes mundiales para proteger el planeta, luchar contra la pobreza y tratar de erradicarla con el objetivo de construir un mundo más próspero, justo y sostenible para las generaciones futuras.
Los ODS sirven para fomentan la colaboración, la innovación y la toma de medidas concretas para abordar los desafíos más apremiantes que enfrenta la humanidad. Además, los ODS tienen como objetivo no dejar a nadie atrás, asegurando que todos, independientemente de su género, edad, origen étnico o nivel socioeconómico, se beneficien del progreso global hacia el desarrollo sostenible.
Para lograr este Objetivo de acabar con la pobreza, el crecimiento económico debe ser inclusivo, con el fin de crear empleos sostenibles y de promover la igualdad.
El sector alimentario y el sector agrícola ofrecen soluciones claves para el desarrollo y son vitales para la eliminación del hambre y la pobreza.
Para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es fundamental garantizar una vida saludable y promover el bienestar universal.
La educación es la base para mejorar nuestra vida y el desarrollo sostenible.
La igualdad entre los géneros no es solo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible.
El agua libre de impurezas y accesible para todos es parte esencial del mundo en que queremos vivir.
La energía es central para casi todos los grandes desafíos y oportunidades a los que se enfrenta el mundo en la actualidad.
Debemos reflexionar sobre este progreso lento y desigual, y revisar nuestras políticas económicas y sociales destinadas a erradicar la pobreza.
Las inversiones en infraestructura son fundamentales para lograr un desarrollo sostenible.
Reducir la desigualdad en y entre los países.
Las inversiones en infraestructura son cruciales para lograr el desarrollo sostenible.
El objetivo del consumo y la producción sostenibles es hacer más y mejores cosas con menos recursos.
El cambio climático es un reto global que no respeta las fronteras nacionales.
Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.
Gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad.
Acceso universal a la justicia y la construcción de instituciones responsables y eficaces a todos los niveles.
Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.