La película “Sicario”, está dirigida por Denis Villeneuve y guionizada por Taylor Sheridan, su tema principal es el narcotráfico en Estados Unidos y México, pero realmente trata diversos temas interesantes y relacionados con la frontera, tanto la que consideramos una frontera física entre ambos países, como las que no. La película cuenta con diferentes protagonistas, y hablaremos de todos ya que son fundamentales para los conceptos de frontera.
Kate Macer es una mujer que pertenece al cuerpo del FBI y que es reclutada por una fuerza de élite del gobierno estadounidense para “combatir el narcotráfico”, aunque realmente no sabe a que se enfrenta hasta ya más avanzado el filme. Kate es una mujer que está empezando en su trabajo, y se encarga de localizar e interceptar lugares sospechosos relacionados al narcotráfico. Ella realiza sus actos bajo la jurisdicción y normas estadounidenses, y durante toda la película es partidaria de seguir las normas y reglas establecidas. Podemos considerar que representa la frontera entre lo que es correcto y lo que no: o más bien lo que es legal y lo que no. Prácticamente todos los personajes están posicionados, y ninguno cambia de opinión o reflexiona al respecto.
En las primeras escenas del filme, se empieza a hablar sobre lo que ocurre: irrumpen en una casa donde descubren cuerpos mutilados dentro de paredes, y una habitación con explosivos. Descubren que el responsable es Manuel Díaz, uno de los jefes de esta red de narcotráfico de México contra los que se enfrentan. Así pues se habla de una situación que ocurre a día de hoy, una red de tráfico de drogas donde mucha gente está involucrada: entre ellos cuerpos de policías.
Conforme avanza la película, los estadounidenses cruzan la frontera hacia México, para encontrar a los carteles mexicanos que están aliados con los rivales. Nos muestran un país empobrecido, donde el crimen es lo más común del mundo, pues hay cuerpos mutilados colgados de un puente, expuestos con total naturalidad e indiferencia de los ciudadanos. Además de ello, se muestra una dejada ciudad sumida en la pobreza con carreteras con baches y mal cuidadas: algo totalmente opuesto a lo que se muestra de Estados Unidos.
También hay carteles de personas desaparecidas, además de una persecución armada, mostrando la inseguridad que hay en México, en comparación a Estados Unidos donde no se muestra ningún problema de seguridad ciudadana: en resumen, violencia transfronteriza. Todo esto en Juárez, México. Sobre esto, se muestra en diferentes ocasiones a una familia mexicana, donde se puede ver a la perfección lo mencionado: hay tiroteos y actos delictivos y la sociedad no se inmuta ni le da ningún tipo de importancia. Lo consideran completamente normal en el día a día de sus vidas.
Pero no más allá de esto, en las propias relaciones entre los protagonistas también existe esta frontera, que divide a los “ciudadanos buenos” de los “malos”. Entre otros de los personajes principales destaca Alejandro, un personaje enigmático que trabaja en las fuerzas estadounidenses, con un pasado intrigante que se descubre viendo la película, y quién representa constantemente la frontera entre lo legal e ilegal, junto con Kate. Sin alejarnos de esta frontera del bien y el mal, encontramos comportamientos entre los personajes a causa de las nacionalidades y procedencias que la avivan, pues Kate cuando descubre que Alejandro no es nativo estadounidense, le dice forma despectiva “colono”.
También, cuando se encuentran en reuniones para decretar acciones, repiten en excesivos momentos “el lugar peligroso frontera a la vuelta”. Además de que, acusan a todos los federales mexicanos de poder ser traidores, y que si son asesinos “atacarán a la vuelta, en la frontera”. Junto con esto, “cualquier persona que no esté en esta sala puede ser un asesino”, terminando con que “la misión no termina hasta que volvamos”. Otro personaje principal de la trama es Matt, que trabaja codo con codo junto a Alejandro, perteneciendo también al gobierno estadounidense, resolviendo conflictos de formas “cuestionables”, indicando una deshumanización clara.
Casi finalizando en los conceptos de fronteras, también existe una división entre quién debe saber: pues Kate debe descubrir por su cuenta el motivo por el que requieren su presencia en este grupo gubernamental, donde no considera que encaje de ninguna forma. Incluso casi es agredida mortalmente a causa de esta falta de información. Por último, se muestra una idea de agresión y violencia particular en el desarrollo de la película, pues ciertas personas están dispuestas a dañar física y psicológicamente a quién sea, independientemente del bando, aliado o enemigo, con intención de sacar información, y en otras personales.
Sin mayor intención de spoilear la película y su final, este filme refleja el punto de vista estadounidense de la situación del narcotráfico, con una intencionalidad de mostrar su grandeza al querer ser ellos quienes “eliminen” o se encarguen del narcotráfico en México: con la “excusa” de que afecta a su país. (Aunque los motivos reales de los personajes son otros, recomendamos ver la película). Las fronteras están completamente visibles en la película y reflejan a la perfección las sociedades y sus formas de ver los conflictos que reflejan. En conclusión, Sicario no solo representa la frontera geográfica entre Estados Unidos y México, sino una frontera ética y social. Una línea entre lo legal e ilegal, el orden y el caos y, en definitiva, el bien y el mal.