En referencia a la frontera física, encontramos varios puntos de acceso muy peligrosos.
A pesar de que miles de personas mueren en el intento de cruzar la frontera que separa México con Estados Unidos, se ha convertido en un negocio multimillonario para algunos. Como es el caso de "Los Coyotes", una mafia que "ayuda" a cruzar la frontera por unos 10.000 dólares.
Sin embargo, en 1995 se empezaron a reforzar los controles con vigilancia miliar, colocando a 16.000 militares en la frontera, prácticamente un ejército solo en el paso, con cámaras y drones. Aun así no dejan de intentarlo.
El muro entre Estados Unidos y México transcurre desde el océano Pacífico hasta el Golfo de México, atraviesa el desierto de Sonora y continúa siguiendo el curso del río Bravo. De los 3140 kilómetros de frontera, las paredes más altas se encuentran cerca de las ciudades transfronterizas más importantes. El resto del recorrido, aunque cuenta con algo de vigilancia, la separación se realiza mediante alambradas.
Según el testimonio de uno de los vigilantes: "el muro no ha detenido el acceso de indocumentados, no funciona".
El Rio Bravo, es otra frontera de uso recurrente. Se decide en el tratado de Guadalupe de 1848, tras el fin de la guerra civil entre Estados Unidos y México. Gran cantidad de población hispana acaban ahogados al intentan cruzar al otro lado. Tienen que enfrentarse a fuertes corrientes, las crecidas y a una alambrada con puntas afiladas que puede causar graves heridas y en demasiados casos la muerte.
En el Desierto de Sonora, un grupos de voluntarios que se dedican a buscar personas en el desierto que fallecieron, debido a que la temperatura del desierto es muy elevada por el día y muy baja por la noche, o porque que se han perdido durante el intento de cruzar la frontera.
El mar supone otra frontera física por donde los inmigrantes arriesgan su vida al intentan acceder al estado de Nuevo México a través de la costa de Florida. La muerte de inmigrantes en el mar ha aumentado desde que aumentó la vigilancia en los accesos por tierra a través del muro.
El Mural de la Hermandad representa un intento por entablar un diálogo de concordia en el espacio intermedio entre un lado y otro. El artista Enrique Chiu, con el permiso de Estados Unidos, ha logrado transformar un espacio hostil en un lugar de encuentro y conciliación. Ha llenado de color el lado que mira hacia México pintando murales con la colaboración de otros artistas.
Resaltamos de esta imagen el detalle en la zona azul de la bandera, no lleva las características estrellas sino cruces invertidas. Invitamos a que saquen sus propias interpretaciones.