Las vendas son porciones de tela, gasa o cualquier otro material que se utiliza con la finalidad de atender a una víctima mediante el manejo inicial de lesiones. Las más conocidas son las vendas enrolladas o elásticas y las triangulares, además de los esparadrapos o “curitas”, que son tiras adhesivas con una gasa al centro. Las vendas elásticas o enrolladas son las más comunes, están hechas de materiales como algodón, elástico, semielástico, gasa o tela, sin embargo, el más usado es una mezcla de gasa con elastina, que tiene la ventaja de ser fresco, poroso, suave y fuerte. Las triangulares llevan ese nombre por su forma y pueden ser de tela de gasa o lona de algodón.
Son muy resistentes y su tamaño varía de acuerdo a la zona que se va a vendar. El uso de estas vendas era más habitual anteriormente, debido al uso cotidiano de pañuelos de tela y paliacates y que fue muy común hasta la aparición de los pañuelos desechables, con los que no se puede hacer un vendaje.
El primer respondiente entrenado tiene el compromiso de portar consigo un paliacate o un pañuelo triangular que pueda utilizar en caso de una emergencia, debido a la comodidad y rapidez de su uso.
Funciones del vendaje
• Limitar el movimiento de una articulación afectada.
• Contener sangrados.
• Fijar apósitos.
• Fijar férulas para impedir su desplazamiento.
• Aislar heridas.
• Ejercer presión en una parte del cuerpo.
• Favorecer el retorno venoso.
• Facilitar sostén a alguna parte del cuerpo