Las lesiones de causa externa constituyen un grave problema de salud pública. Sus consecuencias las colocan entre las cinco primeras causas de muerte e incapacidad entre los primeros años de vida, adolescentes hasta la vida adulta.
Un accidente es un hecho fortuito e inesperado que causa graves daños en la salud, la economía y la vida de las personas, que en la mayoría de los casos es propiciado por actos inseguros o ignorar circunstancias o reglas establecidas para la seguridad de todas las personas. Nueve de cada diez accidentes pueden ser evitados aplicando criterios y medidas de prevención.
La atención inmediata de las urgencias médicas inicia con la evaluación de la escena y la activación del sistema de emergencias, con la subsecuente evaluación inicial y secundaria del paciente que permite al primer respondiente una adecuada toma de decisiones sobre la aplicación de técnicas de soporte vital básico o el manejo inicial de lesiones para lograr la estabilización de la víctima, la atenuación del daño, así como proporcionar los cuidados de la víctima hasta transferir su cuidado al de atención prehospitalaria que acuda a la llamada de emergencia.
l objetivo del manejo inicial de lesiones consiste en aplicar los conocimientos mínimos indispensables para prestar ayuda eficaz en la tarea de auxiliar a una víctima de un accidente o enfermedad súbita, hasta que lleguen los servicios de atención prehospitalaria, basados en el principio médico “Primun non noncere”, primero no dañar, atenuar el daño, proteger de riesgos y complicaciones y salvar vidas.
Entre las lesiones accidentales más comunes podemos encontrar las ocasionadas por accidentes viales, caídas, violencia, ahogamiento, atragantamiento, efectos del fuego y agentes químicos, agresión por fauna nociva, intoxicaciones, que causan a su vez heridas, hemorragias, fracturas, entre otros.
1. Mantener la calma y actuar con rapidez, bajo el principio de proteger, avisar y socorrer.
2. Evaluar la escena, antes de intentar ayudar a una víctima.
3. No realizar acciones extraordinarias, aplicando exclusivamente las intervenciones que conoce y maneja con seguridad. Una maniobra mal aplicada puede agravar la lesión o causar discapacidad. Si no está seguro de la acción a realizar, limítese a activar el sistema de emergencias y esperar la ayuda especializada.
4. No mover a una víctima hasta determinar la gravedad del daño. A memos que se encuentre en peligro inminente y deba realizar una maniobra de extracción rápida, sólo después de conocer el riesgo determine las acciones a seguir de acuerdo a los protocolos aprendidos en las estaciones de destreza.
5. Presentarse con la víctima y diga todo lo que hace en voz alta.
6. Organice a los presentes para que le apoyen, a fin de facilitar el tránsito, comunicarse con los servicios de emergencia o realizar algún movimiento en bloque o, en su caso, alejar a los observadores para que pueda proporcionar de forma adecuada la atención.
7. No proporcionar líquidos a una persona inconsciente.
8. Mantener la temperatura corporal adecuada de la víctima, abríguelo si es necesario
Jerarquice la atención.
1. Atienda a primero a los pacientes en paro.
2. Personas con hemorragia masiva.
3. Personas inconscientes.