Actualmente vivimos en un contexto en el que la diversidad es la norma y no la exclusión. Por lo que podemos afirmar que, nuestro alumnado es diverso en una infinidad de aspectos, de hecho, los últimos avances neurocientíficos demuestran que no existen dos cerebros iguales. Esta variabilidad en nuestros cerebros se traduce en diferentes maneras de acceder al aprendizaje, en múltiples maneras de expresar nuestro conocimiento y, en diversas formas de motivación. En consecuencia, queda patente la necesidad de ofrecer una educación equitativa, pero...¿Cómo podemos hacerlo?
Tal y como hemos podido aprender en el taller, un enfoque basado en el Diseño Universal del Aprendizaje (DUA) puede ofrecernos la respuesta a la pegunta anterior. Como ya sabemos, este concepto no nace en el ámbito educativo pero, el hecho de haberlo traído a este terreno nos ha ofrecido un enfoque que, a través de la investigación, busca crear un currículo cuyo objetivo es que todas las personas puedan desarrollar conocimientos, habilidades, motivaciones e implicaciones en su propio proceso de enseñanza-aprendizaje.
A continuación, he decidido incorporar un vídeo en el que se recogen tres experiencias prácticas enfocadas en el diseño universal del aprendizaje y, que muestra muy claramente los principios de este enfoque.