La última sesión legislativa del 2023 pasará a la historia, ya que Santa Fe ha marcado el hito de convertirse en la primera provincia del país en contar con una ley de inteligencia propia. Bajo el nombre de "Ley de Producción y Gestión de Información para la Prevención del Delito", que busca transformar la manera en que se aborda la seguridad pública en la región. Este marco legal otorga un respaldo estructural al ambicioso plan de seguridad impulsado por el gobernador Maximiliano Pullaro.
¿En qué consiste esta ley y cuáles son sus implicaciones? La normativa establece que el Sistema de Inteligencia y Análisis para la Prevención del Delito estará bajo la órbita del Ministerio de Seguridad y Justicia de la provincia, por medio de la Subsecretaría de Inteligencia Criminal. Esta agencia de recopilación, análisis y almacenaje de información delictiva tendrá dos áreas dependientes: la Dirección Provincial de Información Patrimonial, responsable de gestionar información sobre delitos económicos y lavado de activos, y por último la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (CIOPE), encargada de establecer estrategias para la utilización de dicha información en ámbitos operativos e investigativos.
La ley establece que esta nueva agencia podrá realizar captaciones de comunicaciones privadas, seguimientos fotográficos, filmográficos y espionaje acústico. Siempre y cuando tenga autorización judicial y no sea para motivos políticos, de chantaje o extorsión de diversas figuras públicas, desde sindicalistas a periodistas.
“Queda prohibida la obtención, producción, almacenamiento de datos e información de las personas por razones étnicas, religiosas, ideológicas, de género, políticas, de adhesión o pertenencia a organizaciones partidarias, sociales, sindicales, empresariales, cooperativas, asistenciales, culturales y laborales, en especial la periodística, como así también por cualquier actividad lícita que desarrollen en su ámbito privado.”
Además, la ley contempla un estricto control del poder legislativo sobre las actividades del nuevo organismo, a través de una Comisión Bicameral de Control y Seguimiento del Sistema de Inteligencia Criminal, asegurando que el funcionamiento se ajuste a las normas constitucionales y legales. Es importante destacar que la normativa establece sanciones para aquellos que hagan un uso indebido de la información, reforzando así la transparencia y la rendición de cuentas en el ejercicio de las funciones de inteligencia. Igualmente, las partidas presupuestarias del organismo tienen que estar definidas dentro de la ley de presupuesto provincial de acceso público. El único paréntesis al respecto es que, como en toda agencia de esta naturaleza, los llamados “Fondos reservados”, que son fondos discretos adicionales que no figuran en las actas de común acceso, esto se debe a que son gastos operativos adicionales que, de ser publicados, afectarían el secreto y la efectividad en el desarrollo de investigaciones.
El desafío que queda por delante radica en evitar posibles abusos y desviaciones en el propósito original del organismo. Si bien, la autorización judicial y el escrutinio legislativo son esenciales, la vigilancia continua y el escrutinio son indispensables para garantizar que el poder de la inteligencia no se convierta en un instrumento de manipulación y extorsión. La ambigüedad en torno a los "Fondos reservados" plantea interrogantes sobre la plena rendición de cuentas y la necesidad de mantener un equilibrio entre la efectividad operativa y la transparencia. En última instancia, la implementación de este servicio de inteligencia provincial debe ser monitoreada de cerca para garantizar que sirva verdaderamente al bien común y no comprometa los principios democráticos y los derechos fundamentales de los ciudadanos. Los dirigentes santafesinos harían bien en observar y aprender de los errores cometidos por sus pares nacionales de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia), una institución muy venida a menos en la última década debido a la opacidad e impunidad que derivaron de la falta de control y abusos de poder sistemático.
En palabras del prolífico y absoluto maestro de las novelas de espionaje John Le Carré, "La calidad de una democracia se mide por el control que ejerce sobre sus organismos de inteligencia".
Ariculo original: https://estacionline.com/pullaro-crea-el-primer-servicio-de-inteligencia-provincial-de-argentina/