En Busca de la Unidad Pérdida
En Busca de la Unidad Pérdida
13/06/2023
El debate político adquirió la forma de revoltosas fricciones. La polarización y el gradual aumento del rechazo a la oferta electoral han signado el comportamiento de los votantes y del mando decisor. Tanto el oficialismo como la oposición navegan en un mar de incertidumbre. En la pasarela desfilan los nombres, mientras que en las internas vuelan las chicanas y las amenazas de ruptura.
Buenos días estimado, paso a reportar lo que se charla en los pasillos, café de por medio en las tras bambalinas.
Empezando por la coalición opositora, esta se halla atrapada entre los mordaces y reiterados choques entre Bullrich, Rodríguez Larreta, Macri, Gerardo Morales y Luis Juez, entre otros. Los crujidos se oyen recorriendo la estructura nacional. El nivel de la argumentación desciende riesgosamente: los insultos están a un paso. Nadie en la cabecera cambiemita está sabiendo unificar la estrategia nacional con las realidades provinciales.
Según el focus group que se filtró de la consultora Aresco, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta aparecen con una paridad a nivel nacional que no da nada por cerrado. En los números, el jefe de gobierno porteño tiene un empate técnico con la presidenta en licencia del PRO, con diferencias decimales.
Sin embargo, Bullrich tiene un movimiento en pausa en la Ciudad de Buenos Aires: de no mediar ningún periplo inesperado, Ricardo López Murphy confirmará su precandidatura a jefe de Gobierno porteño dentro de la PASO de JxC, a pesar del capricho de los Macri. “Patricia lo tiene que bajar”, reclaman en el entorno del ex Presidente. “¿Por qué lo tengo que bajar si Jorge no me apoyó en público?”, responde en privado la ex ministra. Surgen preguntas: ¿La candidatura de López Murphy es real o se postula para que Bullrich pueda negociar el apoyo de Jorge Macri a cambio de bajarlo? Si mantiene la candidatura del bulldog, el que seguro festeja y se pone a la delantera es Martín Lousteau.
Pasando al otro espectro opositor, Javier Milei ha despertado a lo largo de esta semana comentarios no tan amables, suspicacias y dudas respecto a la performance electoral de sus candidatos provinciales. Aunque parezca habitual o muy sencillo caer en querer medir candidatos nacionales comparándolos con sus resultados a nivel federal, esto no es de mucha utilidad. Ya que regularmente, las elecciones provinciales no sirven como predictor de lo nacional, esto se agudizó este año por algunos motivos evidentes y otros que no lo son tanto.
Los flojos números subnacionales del dirigente de La Libertad Avanza no anticipan, necesariamente, una falta de apoyo en las PASO de agosto. Esto se puede explicar sobre todo por un flaco y para nada sofisticado armado territorial. Además, la construcción del espacio político libertario ha alambrado y protegido tanto a su candidato que su misma lógica no permite que despeguen nuevas figuras.
Por último, pero no por eso menos relevante, veamos qué sucede al interior de las entrañas oficialistas. Como ya vimos más arriba, los resultados provinciales no suelen predecir lo que sucederá a nivel nacional, es por eso mismo que tampoco los muchos y contundentes triunfos del peronismo/kirchnerismo anticipan una victoria del Frente de Todos en octubre o noviembre.
El peronismo muestra una serie de movimientos que anticipan posicionamientos de cara al cierre de listas. Según las encuestas que maneja el esquema oficialista, Eduardo "Wado" de Pedro ha mejorado un poco su figura, mientras que Sergio Massa se seguiría imponiendo en una PASO por delante del ministro del interior y Daniel Scioli, incluso sin el apoyo explícito de la vicepresidenta.
Mientras tanto, los carcome su propia crisis. Massa y el Frente Renovador ensayan su propio "operativo clamor". La novedad es que la CGT se suma a los gobernadores peronistas y a Massa en el reclamo de un candidato único, enfrentando la pretensión del legado "albertista", hoy corporizada en Daniel Scioli y Agustín Rossi.
Por otro lado, estampando su rostro en paredes y calles de la capital, Wado de Pedro se ofrece como encarnación a la ausencia de Cristina Kirchner. Trabajando sin cesar para instalarse como versión edulcorada de la Cámpora y el más tierno de los cucas.
En este juego de ajedrez político-gestual se juega buena parte de la relación de los precandidatos presidenciables, con cada vez más distancia de un electorado que le da la espalda al interés por el proceso electoral en general. Es en este escenario de desconfianza y fragmentación donde se tendrá que elegir al próximo gobierno nacional.
Espero que este reporte te sirva para conversar con tus comensales en las típicas charlas de quincho.
Atte. Juan Ignacio Coscelli