Nuestra resistencia adopta muchas formas: marchar, existir, alzar la voz y ocupar espacios que históricamente se nos han negado. Por un feminismo que reconozca nuestras secuelas y derribe todas las barreras
8 de Marzo de 2025.- Pedro Varo. – Vcpdte. Federación PolioEspaña
Cada 8 de marzo, millones de mujeres salen a las calles para exigir justicia e igualdad. Sin embargo, dentro de ese mar de voces, hay una que a menudo se escucha menos: la de las mujeres con discapacidad. Para ellas, la lucha es interseccional; no solo enfrentan el patriarcado, sino también el capacitismo: esa estructura social que considera ciertos cuerpos como "normales", marginando a quienes no encajan en ese molde.
Una mirada desde nuestra realidad
Decir que "todas estamos representadas" es una peligrosa generalización. Las mujeres con discapacidad han tenido que abrirse camino no solo en la sociedad, sino también dentro del propio feminismo.
En España, esta realidad nos toca de cerca:
Invisibilidad histórica: Han sido ignoradas tanto por el feminismo mayoritario como por el movimiento de la discapacidad, que solía tener una perspectiva androcéntrica.
El peso de la Polio: Para las mujeres de nuestro colectivo, la discriminación es múltiple. A las barreras sociales se suma el cansancio acumulado y el impacto de las secuelas que nuestra sociedad aún se niega a reconocer.
Nada sobre nosotras sin nosotras: Este lema es nuestra bandera. No es una fiesta, es un recordatorio de que la equidad aún es una meta por alcanzar.
Desigualdades que persisten
La realidad de las mujeres con discapacidad está marcada por una exclusión profunda. En nuestro país, aunque avanzamos, persisten deudas graves:
Salud y Autonomía: Se sigue infantilizando a las mujeres con discapacidad, negando su derecho a una salud sexual y reproductiva plenamente inclusiva.
Barreras en el acceso: Denunciar cualquier forma de violencia sigue siendo un calvario por la falta de protocolos realmente accesibles.
Marco Legal: Aunque la reciente reforma del Artículo 49 de la Constitución Española es un hito mundial al mencionar específicamente a mujeres y niñas con discapacidad, la brecha entre la ley y la realidad sigue siendo enorme.
La lucha no se detiene
A pesar de las barreras, las mujeres con discapacidad están en pie de lucha. Para muchas de nuestras compañeras de PolioEspaña, "poner el cuerpo" en una marcha no siempre es posible debido a rutas inaccesibles, falta de medios adaptados o, muy especialmente, por las limitaciones propias de nuestras secuelas. Pero como ellas mismas dicen, "la resistencia adopta muchas formas".
Existir y alzar la voz desde cualquier espacio también es lucha.
El desafío para el feminismo es mayúsculo: debe ser verdaderamente interseccional o no será. Esto implica escuchar, dar voz y deconstruir el capacitismo que margina a nuestras mujeres tanto dentro como fuera del movimiento.
La revolución será feminista, interseccional y disca, o no será.