Entre sus fines están la conversión personal y eclesiástica, con la ayuda del Espíritu Santo, aprendiendo a escucharle y dejarse guiar por Él. Trabajan por la salvación de la humanidad y la unidad de todos los cristianos. Tienen reuniones locales, diocesanas, nacionales e internacionales. Además de leer la Biblia y orar, reciben catequesis, comparten su testimonio de conversión. También celebran Seminarios de Vida en el Espíritu (inspirados en los cursillos de Cristiandad), retiros espirituales y jornadas de sanación. Además organizan congresos carismáticos para adolescentes, jóvenes, consagrados, matrimonios o solteros. Anualmente se celebra la mencionada Asamblea Nacional.
Coordinador