La advocación de “María, Guardiana de la Fe”, se dio a conocer públicamente en 1988, en Cuenca, Ecuador. Cuenca es la tercera ciudad en población y en la Sierra a 2,532 metros de altura, una ciudad Mariana hasta mediados del siglo XX y Eucarística por excelencia. La Virgen María se manifiesta como Santa María siempre Virgen, la “Guardiana de la Fe”.