Llevar a cabo entrevistas dentro del aeropuerto fue mucho más complicado de lo que me imaginé en un principio, pero fue un gran reto que trajo muchas reflexiones.
Primero me dediqué a observar. Me considero una persona extrovertida así que no tenía pena de llegar a las personas a preguntar si me podían regalar algunos minutos de su tiempo. Sin embargo, sí tuve que ser muy cuidadosa porque no me podía acercar a todos ni podía hacerlo de la misma manera. Todo se basó en encontrar y coincidir con la gente indicada en el lugar indicado; con la gente que no estuviera con prisa, sino que estuviera esperando; con la gente que mostraba disposición y entusiasmo por crear una conversación conmigo.
Antes de compartir mis hallazgos, quisiera mencionar algunos puntos. Primero que nada, adjuntaré los audios que logré grabar y reduciré su duración para sólo exponer las cosas más importantes. También es importante que el lector sepa que algunas personas no me dieron el consentimiento de grabarlas por lo que escribiré los testimonios que compartieron conmigo. Éstos fueron los resultados:
Logré entrevistar a personas que venían de Austria, Canadá, Perú, Alemania y Estados Unidos. En cuanto a los mexicanos, muchos fueron jaliscienses, otros venían de Vallarta, Guanajuato, Querétaro, Monterrey y CDMX.