Tuve una infancia cálida, inundada de amor, de mesas largas, de grandes y sencillos banquetes. Familias de campo, trabajadoras, amantes de la comida como excusa para juntarse, amantes del comer, de las carnes y de las charlas interminables acompañadas por canciones, guitarras, piano y acordeón. Abuelos increíbles, abuelas fuertes y protectoras.
Corría entre fogones en el invierno, carneadas en el campo, chicharrones, fiambres caseros y asados. Parrilladas, guisos tradicionales, pastas, frituras dulces y saladas. Empanadas!
Crecí en un pequeño pueblo, Fuentes (Santa Fe, Argentina), entre caminos de tierra, arroyos, bicicletas, raspones, la escuela y amigos... Muchos de mis más bellos recuerdos huelen a flor de paraísos, comida y a familia.
Siempre sentí curiosidad por la cocina y una particular preferencia por los dulces más puntualmente por productos de panadería argentina (facturas, medialunas, panes).
Siempre temí trabajar con fermentos, por eso me dediqué más a la pastelería tradicional, masas quebradas y afines. Me cuesta aún hoy, respetar los tiempos de las levaduras, las esponjas y la relajación del gluten, me gusta lo rápido, lo instantáneo pero trato de amigarme día a día con esto de esperar. En todos los aspectos de mi vida.
Hoy mis gustos por la cocina están cambiando, comencé a darle un lugar importante a la gastronomía salada, preparaciones tradicionales, puntualmente descubrí una gran pasión por los "platos de cuchara". Disfruto mucho y me siento pleno elaborando platillos como sopas, guisados, cremas, caldos y salsas. Ollas grandes, vapores, aromas y sabores completos.
Un hobby gastronómico, hoy la panadería, me conecta con algo profundo amasar mi pan cada vez que amaso siento que una parte de mi alma va en esa hogaza.
Lo que más disfruto en la vida, más allá de mi familia (lógicamente incluida Pamela "Mi Pupa", mi perra, un ser genuino que me enseñó a amar de manera inmensurable) , es viajar, recorrer, conocer, empaparme de lugares, sabores, aromas,voces. Cuando uno observa un lugar, un paisaje por primera vez, siente que el espíritu no le entra en el cuerpo... que explota! Y cada persona que se cruza por nuestro camino es una gran puerta a un mundo lleno de posibilidades. Ver, oír, sentir, conocer el mundo a través de las vivencias del otro es un enriquecimiento ilimitado. Quisiera que todo quepa en una valija, que nada pese, viajar liviano, que todo lo que necesite para ser feliz, para sentirme pleno pueda venir conmigo en una mochila y a eso me dirijo. Por eso estudié pastelería porque es el canal que une todo lo que amo hacer.
Mi trabajo actualmente se ve enfocado a la organización de eventos sociales, catering dulce, pasteles temáticos, petit fours, mesas dulces buffet, pastelería y busco constantemente modificar, mejorar y renovar el entorno, el ambiente, siempre tener un desafío en vista. Así funciono.