Para poder proceder a aplicar un tratamiento de radiofrecuencia en el rostro es necesario que la piel esté limpia -evitar el uso de maquillajes-. Se aplicará en la zona a tratar un gel conductor de las ondas electromagnéticas y se procederá a masajear la zona con el aparato de radiofrecuencia. El profesional elegirá el programa o nivel que utilizará en función de la zona a tratar. También puede utilizarse, para mejorar los resultados obtenidos, con otros tratamientos dependiendo de la problemática de cada uno.
La aplicación de la corriente alterna en el rostro eleva la temperatura de los tejidos más profundos de la piel favoreciendo la estimulación de las células encargadas de producir el colágeno. De esta manera, se crean nuevas fibras de colágeno, que con el paso del tiempo se van deteriorando, y se consigue de nuevo firmeza y elasticidad en la piel.
No tiene efectos secundarios, aunque puede aparecer un poco de enrojecimiento de la zona tratada que desaparecerá enseguida.
Será necesario realizar más de una sesión para obtener los resultados deseados, el número dependerá del tipo de piel, edad y zona a tratar. Pero a partir de la segunda sesión se podrá comenzar a notar los resultados que serán más evidentes al cabo de un mes.
Dirigida a rejuvenecer el aspecto facial y cuello. Es un método no invasivo que no es nada agresivo para la piel, como consecuencia apenas tiene efectos secundarios. Es una técnica que no duele, ni produce molestias en el paciente durante la aplicación o después. Es muy segura.
El tratamiento de radiofrecuencia facial aporta muchas ventajas para:
Mejorar de la definición del óvalo facial.
Disminuir la flacidez del rostro y el cuello, consiguiendo una contracción de la piel, efecto tensor.
Ayudar a eliminar las arrugas finas y las marcas de expresión.
Reducir la grasa eliminando la aparición de granos de acné.
Precio: 57€ sesión Duración: 60 minutos
Precio Tratamiento 4 sesiones: 50€ sesión (200€)