El plan nacional de pastoral es un instrumento privilegiado de la acción de nuestra Iglesia, orientándola con líneas doctrinales bien definidas, delimitando las opciones pastorales y programando cada año su acción pastoral (CPD 815).
“Un pueblo, que testimonia los valores del reino en la sociedad dominicana“
La Arquidiócesis de Santo Domingo, vive con alegría, entusiasmo y corresponsabilidad en un proceso de evangelización permanente; donde todos, desde su vocación de hijos e hijas de Dios, viven la santidad comunitaria, integrados en los diversos niveles de comunidad y realizan su misión en la diversidad articulada de carismas y ministerios como fermento de una sociedad nueva.
La Iglesia de Cristo, presente en la Arquidiócesis de Santo Domingo, y presidida por su Arzobispo con los Obispos Auxiliares, presbíteros y diáconos, vive su unidad y santidad en la dinámica de la diversidad a través de la articulación orgánica de carismas y ministerios, se expresa en los diferentes espacios de vida comunitaria donde testimonia la fe, celebra la esperanza y realiza la caridad con relaciones fraternas, cercanas, abiertas y solidarias con todos y todas, especialmente, con los más pobres y necesitados.
Es el Reino de Dios vivido en la comunión plena de los hijos e hijas de Dios y expresado en la unidad y santidad del Pueblo presente en la Arquidiócesis de Santo Domingo.
El pueblo que vive en la Arquidiócesis de Santo Domingo muestra desorganización, desarticulación e indefinición a la hora de responder a las grandes expectativas y necesidades tales como: la invasión de antivalores e inadecuación entre los valores tradicionales y el tipo de sociedad postmoderna emergente;
El creciente empobrecimiento en todos los niveles;
Una conciencia política y ciudadana débil e individualista;
La desintegración familiar;
La desorientación de los jóvenes que no encuentran un espacio en la familia, en la sociedad y en la Iglesia.
Los niños y adolescentes no se les trata como sujetos activos en la sociedad y en la Iglesia.
También, la Iglesia Arquidiocesana, manifiesta desorganización, desarticulación e indefinición en su práctica pastoral que se manifiesta en:
El mensaje evangelizador y los servicios Pastorales no llegan ni responden a las necesidades propias de todos los bautizados y bautizadas, de tal modo que, la religiosidad del pueblo va por un lado y la acción evangelizadora por otro.
Los agentes de Pastoral en general, muestran desconexión entre sí, desarticulación en sus funciones y desproporción entre sus posibilidades y el tamaño de sus tareas.
Las estructuras Pastorales adolecen de descoordinación, centralismo, incomunicación entre ellas con las Zonas y las parroquias a la vez que dispersión de fuerzas y de acciones.
VALOR DEL AÑO
““Un pueblo que testimonia la HONESTIDAD en la sociedad dominicana”“
LEMA DEL AÑO
"“Con Jesucristo en comunidad, practiquemos la honestidad”"
VALOR DEL MES
La Honestidad
(Como las madres buenas)
LEMA DEL MES
"¿Puede una madre olvidar a su hijo?" (Is 49, 15)
ACCIÓN SIGNIFICATIVA DEL SECTOR
Celebración festiva de las madres, resaltando testimonios de honestidad.
ACCIÓN SEGNIFICATIVA FAMILIAR
En una reunión familiar contar anécdotas y testimonios de madres honestas.