Música: Belarmino Soto
Letra: Carlomagno Araya
En un triunfo de liras alcemos
con la mas singular devoción
nuestra voz y fervientes cantemos
una dulce y sonora canción.
Hoy la brisa parece la mas pura
y más bello y florido el rosal,
una fiesta de luz; es la altura
y la selva un preludio triunfal.
¿Cuál la causa de tanta alegría?
¿Cuál la causa de tanta expansión?
Corazón, corazón es el día
de nuestro albo y excelso patrón
Es Ramón nuestro Santo escogido,
nuestro dulce y gentil protector;
su sonrisa es un carmen florido,
su mirada es un rayo de amor.
En un triunfo de liras…
Entonemos un himno sonoro
que se extiende del valle al confín,
por cantar la derrota que al moro
infligió nuestro gran -paladín.
Paladín triunfador de la causa,
más ilustre y noble la más;
caminito de lumbre que encausa
hacia un reino de amor y de paz.
En un triunfo de liras...
Cupo España la gloria sin nombre
de llevar en su seno la luz,
a este excelso varón, a este hombre
que murió por seguir a Jesús.
Salve, salve Ramón no nacido,
salve, salve gallardo español;
su sonrisa es un carmen florido
su mirada es un rayo de amor.
Paladín triunfador de la causa,
más ilustre y noble la más;
caminito de lumbre que encausa
hacia un reino de amor y de paz.
En un triunfo de liras...