Para evaluar el daño que ha causado la radiación a las levaduras, previamente experimentamos con varias muestras de levadura para ver cómo activaríamos su fermentación y como analizaríamos cada una de las características de estudio. Primero, hicimos pruebas para saber qué cantidad de cada ingrediente usaríamos para fermentar las muestras. Al final dimos con estos valores: 1 gramo de levadura, 15 mililitros de agua templada, 2 gramos de azúcar y para medir el incremento de tamaño, 15 gramos de harina.
Actualmente solo tenemos medios para simular la radiación presente en la superficie terrestre, por lo tanto nos hemos concentrado en probar solamente la primera parte de nuestra misión.
Para ello, tomamos una lámpara de luz ultravioleta que se suele usar para curar el esmalte de uñas y en ella metimos 4 muestras de 1 gramo: dos de ellas las metimos 10 segundos (simulando el tiempo de vuelo) y las otras dos las dejamos 1 hora (simulando una exposición extrema).
Las primeras dos no mostraron ninguna diferencia con respecto a la muestra de referencia. Las otras dos muestras, sin embargo, sí mostraron diferencias aunque menores.
En la muestra sin harina, no había diferencias aparentes en el siseo, sin embargo, la que llevaba harina creció menos que las otras, lo que nos indica que la producción de CO2 no se llevó a cabo correctamente.
2. En cuanto al pH, la muestra resultó ser menos ácida que las otras, lo que nos indicá que no fue capaz de reducir su pH tanto como una muestra sana.
3. Además, la concentración de azúcar de la levadura expuesta fue ligeramente mayor, mostrando que su capacidad de metabolizar la glucosa ha empeorado.
0s
10s
1h
Por último, no hubo cambios aparentes en el olor de las muestras.