Un rezador tiene conocimiento de los padres que a uno le enseñan. Sus saberes.
Los padres enseñan rezo y conocimiento de plantas medicinales.
Para aprender a rezar se arma un tabaco. Con el humo del tabaco sopla en el oído del aprendiz para que el poder de rezar le quede.
Después de este ritual, empieza el sabedor a trasmitir al aprendiz, el conocimiento de plantas medicinales.
Lo que es para la mordida culebra. Para dolor de cabeza, úlcera, diabetes, cáncer, y muchas más enfermedades.
En una comunidad, el primero es el payé. Es quien echa agua, y saca las enfermedades. El payé saca el mal, y le dice al paciente enfermo:
“Bueno. Busque un rezador. Para que el con el rezo, le ayude a que usted se aliente”
Yo soy un kumú. Un rezador.
Esta tradición está en riesgo. Yo en estos momentos no tengo a quien trasmitirle mis saberes. Los muchachos hoy día, no ponen interés.
Para ser Paye tiene que aprender el rezo, el conocimiento de las plantas medicinales.
Y tiene que recibir el poder de rezo de un payé propio. Pero lo más difícil es la disciplina y la dieta a que tiene que someterse.
No puede estar donde hallan mujeres, o ruido. No puede comer cosas fritas, o calientes. Y la mujer que lo atienda al payé debe ser una anciana, o una niña. No debe tener menstruación.
Hay dos formas de ser escogido como Payé. Cuando es un niño y es elegido por un payé y empieza a enseñarle.
Y también como adulto que toma la decisión y se somete a la disciplina.
Pero su tutor debe ser un payé muy fuerte el que le trasmita el poder de rezo, por medio de un rezo poderoso.
De lo contrario, no le pueden meter ese poder a uno.
La tradición de payés es entre hombres. No conocemos mujer payé. Hoy dio si hay mujeres rezanderas. Pero no payé.
Yo empecé a aprender el rezo y las plantas medicinales a los treinta y cinco años.
En una comunidad lo que más se sufre es la gripa y la diarrea. Para eso hay plantas medicinales.
Estas plantas se cocinan y se les da para beber cuando se enfría.
Si es dolor de cabeza, se macera, se reza y se aplica. La gripa y las heridas, la partidura, además de las plantas, se hace rezo.
Hay plantas que curan sin rezo. Se cogen se machacan y se echan en la herida.
Para concentrarse para rezar tiene que estar en un sitio donde no haya ruido. Porque donde haya mucha gente o ruido, uno no se concentra.
Uno como rezador, ve la persona, le dice: “mañana le resuelvo”. Uno busca un lugar tranquilo, piensa. A veces en el sueño le revela que tiene el paciente.
El sueño también revela lo que puede pasar. Cuando va a pasar algo malo, uno lo sueña. Cuando va a pasar algo bueno, uno lo sueña.
Por ejemplo, en esta maloca va a haber una fiesta. Entonces en el sueño uno ve que está derribando árboles. Eso es seña de que va a haber una pelea, y fijo ocurre.
Entonces uno está preparado y le avisa a los amigos: “Mire, no valla a esa fiesta. Va a haber problema”
Cuando el mal es puesto por paye malo, uno puede rezar a distancia. Él se queda quieto y uno reza, y obra en el paciente. Sin estar uno ahí con el paciente.
El rezador también debe observar una disciplina. Si va a hacer rezo no debe haber tenido relaciones con una mujer.
No puede comer comida, azada, ahumada. Tampoco puede tomar, emborracharse y quedarse tirado por ahí.
Porque el rezador tiene un espíritu que lo acompaña a uno. Cuando ellos se revelan, usted puede rezarle a un enfermo, no le hace nada.
El rezo no es efectivo. Porque es un espíritu que le ayuda a uno. Porque los espíritus se revelan y no le ayudan a uno.