En la parte de la danza, nosotros hacemos música y danza. Para nosotros es muy importante porque la música y la danza, permite trasmitir conocimientos de la parte ancestral. Como es la parte de la lengua, la parte de la medicina tradicional. Tocamos estos temas y nos movemos, al ritmo de la música.
Danzamos entre pareja y hombre, donde existe familiaridad también, de unión entre diferentes etnias. Esto lo permiten estas danzas, donde se hacen ceremonias de abundancia, las cosechas, las pepas silvestres, lo que cultivamos nosotros.
Le danzamos a la abundancia. Por eso es muy importante de nosotros, ir danzando. Porque nos permite familiarizarnos más. Tener más unión colectiva, con las diferentes comunidades. Eso es prácticamente la danza de nosotros. Para nosotros es muy importante, en nuestro entorno cultural.
La abundancia, también es intercambio con diferentes comunidades. En estos intercambios mostramos la danza y la música. Esto permite que las personas que no danzan, estén aprendiendo desde su silla, tomándose un vaso de chicha.
Las danzas también permiten el intercambio de saberes entre comunidades, y que estas comunidades sean más unidas.
Nosotros como danzadores participamos en rituales como dabucurí, yuruparí. En el ritual de yuruparí, entran muchos hombres rezados a la maloca. Y a partir de ahí los payés miran el potencial que tiene cada persona. Y va como espiritualmente escogiendo, quien va a ser danzador, kumú, artesano. A partir de ahí les dan ese don.
En este ritual usted entra como limpio, y cuando sale, ya sale con el don. A partir de ahí empieza a pensar y desarrollar el área que le correspondió.
Esta ceremonia era solo para los hombres. También los aprendizajes. Sin embargo muchas mujeres también aprendían, pero porque veían cuando enseñaban a los hombres. No porque estuvieran enseñándoles a ellas.
El conocimiento en las danzas no se enseña. Uno cuando adquiere el don, empieza a observar en los encuentros, sentado, como es la danza, y uno va aprendiendo de los que están danzando.
En la casa, lo mismo. El muchacho le pregunta al papa, por una canción. El padre le dice:
“Bueno. Usted ya lo escuchó en la maloca. Ahora trate de interpretarlo aquí en la casa”.
Eso lo adquiere uno mismo, porque ya sale con ese gusto por la música. Entonces uno siempre en la maloca está escuchando, sin interpretar el carrizo.
Llega un momento, con su padre, su abuelo o su hermano, a empezar a practicar lo que estuvo escuchando en la maloca.
Hay danzas, generalmente es hombre y mujer. En este caso, la mujer va y baila con el hombre que quiere. Ya sea conocido, amigo, familiar. A veces así empiezan los hogares.
A veces la melodía llama, al encanto de bailar. Pero siempre es hombre y mujer.
Hay algunos casos, en que bailan solo las señoras. Ellas con su canto, cantándoles a otras personas. Pero solo intervienen señoras. Ellas cantan y bailan.
Danzas como tal son las más conocidas: Mabaco, Carrizo, Yapurutu, Morroco y Venado también que se toca.
El carrizo y Yapurutú tiene gran cantidad de coreografías para interpretar estas danzas.
Todas estas danzas, generan una danza grande que es el Dabururí. El mabaco es el inicio, hace parte del Dabucuri. Es una danza donde solo hay una tonalidad, y un solo paso. Se usa pintura facial y trajes de cumare, en otros casos el tajataja. Collares aretes. En tiempos ancestrales los collares eran de oro. Esto se hacía para darle el realce, el ambiente, el brillo a la fiesta con estos trajes. Tanto hombres y mujeres.
Los hombres llevan una castañuela en el pie derecho. Para a medida que vallan sonando los pasos, de un ritmo con las castañuelas y va sonando como una melodía también.
El carrizo tiene diferentes temas, tonalidades. Donde existe un mayor y un menor. Que lo componen siete parejas, y estas hacen la danza como tal y tienen diferentes temas para interpretar.
Hay temas que inicia con el mayor y se contesta con el menor. Son como quince temas que hay.
En la parte del yapurutú, son dos parejas. En esta resalta mucho el sonajero que lleva el hombre. Aquí también hay diferentes temas. Los trajes llevan más accesorios.
El cacho de venado es un acompañante para seguir danzando. Las parejas están en fila. Es otra coreografía. Van intercalados hombre y mujer. Esto representa el hombre en momento de su faena de casería.